Circe y Lucía son dos amigas cubanas que decidieron construir su vida fuera de la isla. Vivieron juntas en Sao Paulo y posteriormente Lucía se marchó a Roma junto a su marido Bruno. Circe, en cambio, siguió viajando y buscando su lugar en el mundo, apuntando todo aquello que le sucedía en su Cuaderno de Bitácora. El contacto entre las dos amigas se redujo entonces a las postales que Circe iba enviando desde distintas ciudades, hasta que un día, seis años después de la última vez que se vieron, Circe llega a Roma con un hijo, un bonsái y su cuaderno, que da leer a su amiga. A partir de este momento, la vida aparentemente estable del matrimonio Lucía-Bruno va a revolucionarse. Esta descubrirá la aventura vital de Circe durante los años de separación, asistirá a un testimonio distinto del tiempo vivido en Brasil y, sobre todo, se enfrentará a sus propios miedos. La novela alterna el presente en Roma y el pasado escrito en el Cuaderno de Bitácora. Ante los ojos del lector se traza la historia de una amistad y el retrato de un personaje inolvidable de resonancias homéricas: Circe, la maga extraña y seductora, extravagante e irreductiblemente distinta, capaz de revolucionar con su mera presencia la vida de los demás.
Karla Suárez (La Habana, 1969) es ingeniera informática. Ha publicado este mismo año, en Cuba, el libro de relatos Espuma. Varios de sus relatos han aparecido en antologías publicadas en Cuba, España e Italia (entre ellas Líneas aéreas Lengua de Trapo, 1999), así como en revistas de México, Argentina y Cuba. Su cuento Aniversario fue adaptado al teatro en 1996. Es miembro de la Asociación Hermanos Saiz, Cuba (Asociación de Jóvenes Artistas). Actualmente reside en Roma. Silencios es su primera novela.
Es mi imaginación o todos conocemos a alguien como Circe que es un espíritu libre y casi come flores, jaja, al igual que la gente que conozco con estas características en la vida real, a veces la amé y a veces me desesperó muchísimo. Por lo tanto quisiera decir que me identifiqué con Lucía pero tampoco, pienso que nunca supo qué onda con su vida y tal vez solo se conformó. Pero bueno, fue una lectura de un taller para hablar de literatura de viaje y pues sí, cumple con ese cometido.
Este libro maneja dos narrativas. La una, es narrada en tercera persona y sigue a Lucía, una cubana que vive en Roma con su esposo Bruno y que recibe a su amiga Circe, a quien conoció en Brasil. La otra, es la bitácora que ha escrito Circe sobre sus viajes, experiencias, percepciones, y su forma particular de entender la vida. Así, a lo largo del libro el lector descubre la historia de Circe y su búsqueda constante de un lugar que le pertenezca, pero también el impacto que su presencia (y la inesperada compañía de su hijo Ulises y su bonsai) tiene en la vida de Lucía.
Lo que me gustó: Es un libro muy interesante y agradable de leer. Circe es muy peculiar y cree en un montón de cosas rarísimas, pero que le dan sentido a su experiencia de una forma casi mágica. Así, el libro no es predecible ni aburrido en ningún momento. Creo que la autora desarrolla muy bien a los personajes como seres complejos con varias capas y contradicciones, y que sabe mostrar de una forma muy precisa y muy humana las relaciones entre ellos. Es una novela emotiva que cuenta historias de exilio, pero no solo desde las dificultades, sino sobre todo desde las amplias redes de apoyo. Disfruté mucho de esta lectura.