El mundo apresurado en el que vivimos nos empuja a correr sin descanso, siempre pensando que mañana llegará lo que anhelamos. Y en esa carrera alocada abandonamos lo verdaderamente importante. Descubrimos que en algunos momentos nos comportamos como muertos vivientes atrapados en una búsqueda frenética de lo que no poseemos.
Carlos Andreu, un reconocido directivo, coach y conferenciante, hace tiempo que decidió dedicar todos sus esfuerzos a enseñarnos que la felicidad no está en el cuándo, sino en el mientras. Fruto de esa trayectoria, hace unos años escribió Del ataúd a la cometa , todo un bestseller en el ámbito de la autoayuda que recuperamos en este necesario momento. En él, nos invita a recorrer los cuatro vértices que necesitamos para descubrir que la felicidad está en nosotros mismos, en el equilibrio entre nuestra familia, el trabajo, la salud y los amigos. Con esta obra conseguiremos dejar atrás el ataúd para volar hacia una cometa llena de vida.
Aunque al principio tiene gancho y promete, a lo largo del libro te das cuenta que solo es una retahíla de anecdotas motivadoras manidas interconectadas por las mismas cuatro ideas que, al ser estiradas hasta decir basta, te llevan al punto de no saber si es que no te has enterado de su desarrollo, si te has perdido algo o si simplemente es que no las ha llegado a desarrollar siquiera. La lectura se hace muy pesada y plana.