Muchas veces en la vida de las personas ocurren acontecimientos extraños que son difíciles de explicar. A veces, los sueños tienen un significado que al principio se presenta confuso, pero con el devenir de los hechos comienza a aclararse. Fernando, el protagonista de esta historia, viaja a Córdoba para descubrir qué significan sus sueños, que lo perturban desde hace tiempo. Además, necesita explicarse qué sucedió con su tío Wilton, que ha desaparecido, sin embargo, en sus pesadillas está cada vez más presente.
Franco Vaccarini nació en 1963 en Lincoln, Provincia de Buenos Aires, Argentina. A fines de 1983 se radicó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde reside actualmente. Asistió a los talleres literarios del escritor José Murillo y de la escritora Hebe Uhart. Cursó Periodismo en el Círculo de la Prensa y trabajó en diferentes medios gráficos.
Como escritor ha publicado tanto cuentos como novelas. Por sus poesías ha obtenido el reconocimiento del Fondo Nacional de las Artes.
" 'Me hace mal'. Por eso nadie podía, nadie quería hablar del caso que dejó a la familia en un estado de aturdimiento y desolación."
"Yo sé que la gente no es mala, pero es metida. Pregunta y pregunta cada vez que ve algo que le parece raro."
"Yo no sé vivir sin identificarme con...aquello que necesito para vivir. No sé. Creo que no soy nada, que solo soy algo que se pega, un parásito. Un clavel del aire."
Desconocía por completo que no solo iba a estar ambientado en Argentina sino en Córdoba, lo que lo hizo aún más emocionante y aterrador al mismo tiempo. Esa familiaridad de conocer los lugares, de ponerles el tinte de lo transitado por si misma tiene ese no se qué...Fue una experiencia muy linda de lectura (para ser los temas que trata).
Lo leí si no me equivoco en el 2015, cuando estaba en 6to grado de primaria... por supuesto no me acordaba de nada. Lo encontré y quise recordar de qué se trataba la historia. Es un libro de 75 páginas, por lo que me lo leí en una sentada. No estuvo mal, creo que puede ser entretenido para chicxs de entre 10 y 12 años, pero estoy segura de que hay mejores, y no lo escogería como una lectura obligatoria de escuela.
Raaaaros los primeros comentarios sobre la prima, me re incomodaron y, como es costumbre encontrar una excusa para hacerlo, eso me hizo procastinarlo. La resolución es un poco vaga pero soy muy maricona para no encontrar ternura en qué el pobre Fernando va a poder tener pelo de nuevo. Muy tierna la escena entre los dos amigos de Mónica, y es un momento detalle lo de la música de cabeza de arándano y Fer.
El cuento es corto y me gusta que en tan pocas páginas pueda transmitir el suspenso que hace que contengas la respiración en varias ocasiones. El libro en general no está mal, pero no es una de mis lecturas favoritas. Tiene una pequeña pincelada de fantasía al final que no le restó nada, pero que tampoco le suma.
La idea de que Fernando decidió visitar a su tía para poder explicar el significado de sus sueños me pareció buena, es un mensaje sano por parte del autor. Hay relleno de por medio, que creo que no suma nada, pero la lectura es amena y se puede leer de una sentada. El final es confuso e inesperado. Deja una sensación de realización y un final cerrado, pero dejando que desear y preguntas por responder.
Es un buen libro a secas. Me perturbó mucho las descripciones de la prima en la primera parte del libro. Pero en general es una lectura llevadera muy recomendable para niños y pre-adolescentes.