Cumple a cabalidad al transmitir la realidad de las calles, con el alcohol como permanente compañero de aventuras. Sin embargo, siento que de alguna manera le falta carácter literario: se percibe cercano, como conversar con un amigo ocurrente. A partir de esta obra entendí mejor las canciones del grupo Atajo, es divertida, trágica y triste, porque de alguna manera refleja una parte de la realidad boliviana.
Es una antología de cuentos en los cuales muchas veces muestra las anecdotas de nuestro Bukowski Boliviano VISCARRA la mayor parte de los cuentos siempre son desgarradores, crueles como la vida misma que nos negamos a ver... solo un cuento es el que está lleno de ternura y amor.
Una buena obra, pero creo que sus Relatos de Víctor Hugo me causaron una impresión mucho mayor. Donde antes había una traza poética en la miseria, en Avisos necrológicos creo que lo abandonó para profundizar en las miserias.