En la poesía de Las voces del tiempo, el alma y la voz se hacen transparentes, su contacto las vuelve indivisibles y las hace únicas. Cada poema conjuga la intensidad y la pureza de la soledad individual en la que se dibujan los trazos del destino; cada uno nos alimenta la memoria de las emociones del mundo.
Es sólo un poemario y me es difícil conectar con uno, pero hay varios demasiado lindos, que al menos a mi me trajeron recuerdos.
• Cómo cuido tu ausencia. 《Ya no queda de mí, más que tu ausencia, me llama tu recuerdo, volteo y no te encuentro, envuelve la soledad mis recorridos y repito mi vida, como eco de tu nombre. Siento solo el hueco, que ocupaba el rumor constante de tus pasos. La imagen de tu cara me turba la mirada. Te busco en mí y aún estás. Hoy mi miedo es saber cómo te guardo. Cómo salvo del viento la caricia de tu aroma. Cómo cubro de la luz tu sombra. Cómo rescato del ruido tu silencio donde habita la voz con que me llamas. Hoy mi miedo es el olvido, que pierda la nostalgia, que se me borre tu risa, que desvele el tiempo, los reproches que pedían arriesgar el horizonte por la vida.》 Uno de los casi 80 poemas que contiene este libro y de los pocos que enserio sentí, que me gustó y me hizo recordar a alguien.