(...) No es exagerado calificar a Bachata del ángel caído (Premio Nacional de Novela, 1998), del joven autor dominicano Pedro Antonio Valdez, como un hito generacional de la literatura del Caribe. Es eso y más. Es una narrativa contada desde los ojos de los hijos de los hijos de la posguerra caribeña y su muerte de siglo, con nuevas estructuras que construyen y deconstruyen inesperados mundos desde el oficio de presenciarlos y presentarlos. Es, además, uno de los testimonios de creación más elocuentes de la más reciente generación de caníbales caribeños. (...) Esta novela es sorprendente. Como el hecho de que esta titánica maroma, este gigantesco esfuerzo que tanto contiene en términos de discurso, oficio, y de una verdad ontológica ante el mundo, sea realizado por un autor de tan corta edad. Ante el lector queda una muestra de virtuosismo y precoz madurez para los que otros autores han dejado toda su extensión de vida. Héctor Iván Monclova Con esta novela, que marcha muy bien, Pedro Antonio se ha ganado un lugar privilegiado en la narrativa dominicana más reciente. Eugenio García Cuevas - El Nuevo Día Una novela deslumbrante. Última Hora Este libro está destinado a romper todas las fronteras. Clodomiro Moquete - Vetas (...) na pieza lúdica y antiesquemática, pieza única y rara en nuestra narrativa. Emilia Pereyra
La bachatea del Ángel caído es un texto correcto que, a ratos, atrapa con sus historia. El autor es capaz de mostrar la realidad caribeña en historia simples del mal vivir. La prostitución, la Iglesia y las vacías ínfulas de las clases acomodadas se unen en barriacos de mala muerte caracterizadas por sus buenas historias.
Ahora bien, a esta novela no podemos dejar pasar el fusilamiento que ejerce la editorial Isla Negra Editores. Quienes, al parecer, se esmeran en publicar mal. Palabras entrecortadas, un sinnúmero de erratas y páginas mal compaginadas son parte de un insulto al lector en un trabajo paupérrimo digno de demanda.