La segunda mitad del siglo XX se diferencia de la primera en varios trazos, sobre todo en la primacía de lo modernizador sobre lo identitario. Las ciencias sociales toman primacíasobre el ensayo; el quehacer intelectual se hace más institucional y articulado en grupos de investigación y redes intelectuales. Aparecen nuevos desarrollo, dependencia, derechos humanos, seguridad, integración, entre otros. También la presencia femenina es más notoria, prospera una relación más frecuente y fecunda entre la intelectualidad brasileñay la hispanoamericana, a la vez que hay contacto con el Caribe no hispánico. El pensamiento latinoamericano toma evidente influencia en países del Africa sudsahariana, en parte deEuropa occidental y en América del Norte. Esos son los temas tratados en este tomo, penúltimo de la obra.