«Es posible que todos estemos algo resquebrajados por dentro, que nadie conserve intacta la luna del espejo en el que nos contemplábamos siendo niños.»
En Villa Melania hay una habitación llena de espejos rotos y de recuerdos trágicos. En la mansión señorial de los Lanuza Vega, con su prado de caléndulas y su anciana jacaranda, se pasean los fantasmas de varias vidas truncadas en la noche de la víspera de Reyes de 1966, cuyo eco resonará de manera ensordecedora ese mismo día en 2019. El retrato de Melania, la hermosa y dañada Melania, sigue presidiendo la casa tantos años después. Sus pasos se escuchan sobre tarimas y escaleras; buscan a esa persona capaz de oír a los objetos contar sus historias. Esas historias que ni las hermanas ni el buen cuñado de Melania quieren contar; esas historias que Camila, su sobrina nieta, descubrirá demasiado tarde; esas historias que solo Cloe, la hermana de Camila, sabrá atender y comprender.
Muerte, melancolía, enfermedad, pero también celos, envidia, dolor y miedo acechan desde esos espejos rotos en los que se refleja lo que fueron y lo que son quienes alguna vez vivieron en esa casa. Solo existe una manera de arreglar las lunas y las vidas quebradas: hablar, porque «al callar enterramos a nuestros muertos un poco más hondo».
Una saga familiar con misterio. La trama es buena aunque resulta repetitiva y en cierto modo confusa en ocasiones debido a la cantidad de personajes y la repetición de nombres. La prosa de la autora es hermosa, poética, aunque creo que se recrea en exceso en esa belleza y a veces aburre. Por otro lado, también resulta previsible y por ello, esa ralentización estilística de la forma de narrar llega a hacerse pesada. Una buena historia, bien ambientada aunque lenta y repetitiva. No me ha llenado.
Este libro es uno de los más particulares que leí y eso no es algo malo, todo lo contrario, lo considero algo bueno. Creo que Desirée tiene talento para la escritura y creo que este thriller tiene una personalidad propia con una ambientación marcada y que tiene una lectura bastante rápida y esto, en este caso tampoco es algo malo. Creo que Villa Melania es buen libro y que tiene una edición cuidada para disfrutar de la lectura.
Mi puntuación para este libro es de 4 estrellas sobre 5
Es un libro con una historia enrevesada, llena de personajes que te va sorprendiendo todo el tiempo. Empieza con lo que parece el suicidio de Melania pero es que luego vamos al pasado, al presente y vamos conociendo todo lo que pasó y también sus hermanas y luego todos sus descendientes. La autora va hilando todo genial de forma que te tiene en tensión todo el tiempo y estás enganchada, dudas de todo el mundo y más cuando en el presente otro suceso trágico sucede.
Me gusta mucho el personaje de Cloe en el presente y como indaga para descubrir la verdad. Quiere saber la realidad pues no cree en los suicidios pero además quiere entender el porqué y el pasado misterioso de esa villa que ahora es su casa y que parece alojar todos los fantasmas del pasado. La verdad es que el final no me lo esperaba y todo lo relacionado con Melania tampoco. Un libro muy misterioso e interesante.
Villa Melania es el escenario central de esta historia. Una mansión situada en la ciudad de Zaragoza que ha sido testigo de las vivivencias de varias generaciones de Lanuza Vega que arrastran secretos y misterios que tratan de ocultar en aras de protegerse a sí mismos y, a su vez, al legado familiar.
Desirée posee una pluma exquisita, y en cierto sentido poética, que se verá plasmada a lo largo de la novela con una cuidada narrativa y la adaptación del lenguaje dependiendo del momento que relate.
Y este precisamente es uno de los detalles a tener en cuenta. Los saltos temporales se suceden con asiduidad a lo largo de la novela y la presentación de diversos personajes en sus primeras páginas, a los que deberás prestar una especial atención si no quieres perder el hilo, serán esenciales para inmiscuirse en esta historia llena de intriga y que sin darte cuenta te irá enganchando con sus tramas.
Los giros inesperados de la historia y la búsqueda del verdadero culpable de los asesinatos, inicialmente concebidos como suicidios, en este doméstic noir serán la clave mientras recorres las habitaciones llenas de espejos rotos de Villa Melania que atesoran una infinidad de secretos, envidia, celos o rencor, entre otros.
Villa Melania es una novela que me ha gustado bastante, sobre todo por la atmósfera que consigue crear y por cómo entrelaza el presente con un pasado lleno de secretos. La historia se sitúa en una mansión antigua, cargada de silencios, de recuerdos dolorosos y de cosas que nunca se han contado del todo. Desde las primeras páginas se siente que hay algo pendiente, algo que los personajes arrastran y que poco a poco va saliendo a la superficie.
Desiree Ruiz escribe con mucha sensibilidad. Su estilo es cuidado, poético, pero accesible, lo que hace que la lectura fluya con naturalidad. Aunque el ritmo es pausado, eso permite meterse de lleno en los detalles, en los objetos que guardan historias, en la casa que parece viva, como si también tuviera algo que decir.
Camila y Cloe, las protagonistas del presente, llegan a la casa familiar sin saber muy bien lo que van a encontrar. Mientras Camila se mueve entre la confusión y el miedo a descubrir, Cloe tiene una conexión más profunda con todo lo que ocurre allí. A través de ellas, el pasado va tomando forma, especialmente lo que ocurrió en la noche de Reyes de 1966, un momento clave que marcó a toda la familia.
La novela toca temas duros como la muerte, la enfermedad, los celos o la soledad, pero lo hace con mucha delicadeza. También habla de la necesidad de hablar, de dejar de esconder el dolor, y de cómo lo que se calla puede seguir doliendo durante generaciones.
En resumen, Villa Melania es una historia íntima, triste y muy bien escrita. Tiene ese aire de misterio familiar que atrapa, con personajes que se sienten reales y una casa que guarda más de lo que muestra. Una lectura que emociona, que hace pensar, y que se queda contigo un rato después de terminarla.
Menudo tostón de novela . Le sobran 100 pág. Me ha costado horrores terminarla, me ha parecido aburridísima, de hecho como somnífero está genial, me daba sueño. La he terminado por ser una lectura compartida
Durante la noche de Reyes, la dueña de casa, la hermosa y misteriosa Melania, se arroja de una torre. Varios años después, sus dos sobrinas nietas heredan la casa donde ocurrió la tragedia: Villa Melania y descubrirán los numerosos secretos familiares que guardan esas paredes.
Villa Melania es una impactante novela gótica que trata sobre una familia en Zaragoza y cómo en pos de seguir adelante y no vivir en el pasado van guardando silencio sobre las tragedias. Pero no hablar de los traumas trae consecuencias. La escritora describe a la perfección lo que implican los problemas de salud mental tanto para los pacientes como para la familia, Es un libro sumamente adictivo, con mucho suspenso y muy sensible a la vez.
Empecé esta novela sin saber de qué iba, y me ha sorprendido gratamente.
Es una saga familiar que, aunque está centrada en el presente, tiene otros dos hilos temporales situados a principios y mediados del siglo XX, respectivamente.
Pero no es una historia de una familia sin más. La autora nos presenta unos personajes con muchos fantasmas detrás y muchos temas ocultos que duelen levantar.
La casa que da título al libro es otro personaje más que, en algunos momentos, parece que cobra vida.
Tiene un principio y, sobre todo, un final adictivo e inesperado, pero no le he dado más puntuación porque, en la parte central tuvo momentos más lentos y repetitivos, que llegaron a aburrirme.
La novela de Desirée Ruiz se podría definir como un thriller doméstico, todo ocurre dentro de esa Villa Melania, la historia se germina dentro de esas cuatro paredes, las paredes podrán estar embrujadas, pero podría ser todo consecuencia de las envidias de unos y otros. Madres sospechosas, maridos con miradas escurridizas que parecen esconder secretos.
Una novela de personajes femeninos, pero atormentados, «la soledad engendra el espacio por excelencia de la melancolía». Esta novela tras acabarla me deja una palabra en la cabeza, celos, para mí es el eje de la historia, no es la envidia, no es la herencia, son los celos.
Un caserón señorial, una muerte que se repite cincuenta años después, los fantasmas del pasado y los secretos que arrastran a varias generaciones de una misma familia. Eso es lo que el lector encontrará al atravesar la cancela de Villa Melania.
Con ecos románticos a la novela victoriana -incluido un gato de nombre Eyre-, la construcción de los ambientes y el viaje a la locura de varios de sus personajes son, sin duda, lo mejor del libro. Así como el cariño que la autora desprende hacia su ciudad, Zaragoza, que parece estar perfectamente recreada como convincente escenario de la trama.
Sin embargo, hay tal cantidad de personajes en la saga familiar, que saltan constantemente en el tiempo, que en ocasiones me ha resultado muy complicado situarme y entender lo que estaba ocurriendo o qué aportaba al desarrollo de la historia que, en ocasiones, resultaba repetitiva. No obstante, la novela da un giro conforme se va acercando el final y adquiere tintes de suspense que me han hecho recuperar el interés por su lectura y por descubrir su final.
Oí hablar de este libro y me animé a leerlo. Me ha encantado. Si te gustan los libros de suspense, misterio... pero en una ambientación algo victoriana y muy buena narración, es tu libro. Me ha recordado a "El jardín olvidado" de Kate Morton. Eso sí, no es una novela negra para nada, el ambiente es algo decimonónico pero actualizado. La verdad me ha sorprendido gratamente. Muy recomendable
Una saga familiar con mucho misterio. Para mí ha ido creciendo en interés cada vez más. Parecía que se repetía en determinadas escenas, pero está hecho a propósito, creo. Te va descubriendo poco a poco qué ocurrió con Melania, omnipresente en todo el relato. Años después de la tragedia, ocurre algo prácticamente igual con otro miembro de la familia. Pero nada es lo que parece. Muy interesante.
Lectura ágil y adictiva, muy bien estructurada y con un desenlace inesperado. Sigue dos líneas temporales. Como escenario principal una casa y como actores una familia vasta típica. El misterio está servido y las desgracias se irán sucediendo al pasar de los años. Para mi gusto hay algunos personajes que se quedan flotando, me faltó un desenlace más amplio de la historia
Hay autoras que te atrapan por la historia… y otras que lo hacen por cómo la cuentan. Ella me conquistó desde su primera novela, no tanto por la trama, sino por cómo construye a sus personajes, cómo describe, cómo dialogan. Tiene una forma de escribir que engancha sin esfuerzo. Sé que ha llegado a mi biblioteca para quedarse, y aun así, siento que todavía tiene mucho más por dar.
«Es posible que todos estemos algo resquebrajados por dentro, que nadie conserve intacta la luna del espejo en el que nos contemplábamos siendo niños.»
Un Triller que te roba el aliento desde las primeras páginas, es la primera vez que tengo contacto con la pluma de Desaire Ruiz, la cual es fascinante. Los personajes bien construidos, nos dejan las emociones a flor de piel. La forma en que se entrelazan sus vidas, nos llevan a descubrir secretos, que se tratan de olvidar pero el destino tiene sus propios planes. El dolor no es exclusivo de una sola alma...
Solo recuerda:" Los instantes en los que todo se desmorona son pequeñas muertes cotidianas"
Gracias a la LC organizada por @amantesdelasletras2022 conocí esta historia.
En Villa Melania vamos a descubrir los secretos de varias generaciones de una misma familia. Dentro de sus muros la mansión guarda amor, tristeza, celos, melancolía e incluso locura. La ambientación está muy conseguida, hay momentos en que sientes el cosquilleo del miedo cuando atraviesas las estancias de la villa. Los personajes están bien desarrollados y tienen muchas historias escondidas que vamos descubriendo poco a poco. Cierto es que en un principio me costó un poco aclararme con los personajes y su relación de parentesco pero una vez superado el árbol genealógico disfrutas bastante de la narración. Una lectura que ha dado tardes intensas de debate en el grupo de lectura.
Este libro empieza con muchos misterios y frentes abiertos en la historia familiar de las protagonistas que a mi parecer son Melania, Camila y Cloe. Cierto es que el resto, todos y cada uno, tiene su qué. En ese aspecto me ha recordado un poco a las novelas de Agatha Christie, en las que sospechas hasta del apuntaor' pero con la diferencia que en este caso mi teoría sí que era parcialmente correcta. Me faltó hilar algunos cabos sueltos. Aunque no he encontrado sorpresas en la lectura, me ha gustado mucho. Es una historia muy bien contada y que engancha desde la primera página con unos personajes con muchísima personalidad y firmes. Por otro lado, los espejos. Yo soy muy dada a la sugestión y los espejos no son objetos que me gusten demasiado. Muchas historias tiran entorno a ellos en lo paranormal. Por tanto, ahí he encontrado algo que me mantenía en alerta continua. Es un mix de todo lo que me atrae. Una familia grande y excéntrica, un caserón con historia, espejos, misterios y secretos. No le puedo dar 5⭐ porque me ha faltado un final algo más elaborado que me dejara con la boca abierta. No es malo, para nada. Pero es sencillo. Es predecible y casi todo se resuelve en las últimas páginas. Eso sí, hay mucho que saber.
En esta ocasión me sumé a esta lectura completamente a ciegas y me encontré ante una saga familiar de suspense, incluso podríamos decir que es un thriller psicológico. No es una historia familiar al uso ya que cada personaje que se nos presenta tiene sus fantasmas y con muchos secretos que desvelar. Todo ocurre en el presente, aunque tiene dos hilos temporales situados a principios y mediados del siglo XX.”, en esa Villa en la que parece que sus cuatro paredes están llenas de oscuridad, intriga, odio… La ambientación y todos sus personajes están muy logrados. La pluma de la autora es ágil y adictiva, con un ritmo pausado, que a mí en ocasiones me resultó algo lenta. Eso sí, Desiree escribe muy bonito!! Aunque he de decir que la historia me pareció bastante previsible y con un final bastante bien cerrado.
Se trata de un thriller doméstico y definitivamente no es para mi. El argumento pintaba bien y en principio era buena idea, pero creo que no es mi estilo. Sí me ha gustado la edición (la portada no, pero si la tipografía clara y de buen tamaño).