📖|Empecemos destacando el hecho de que esta historia pertenece a una autora venezolana y merece todo el reconocimiento posible por atreverse a compartir lo que nació de su habilidad para contar historias y crear tramas. Gracias por compartirnos tu historia 💕
En esta oportunidad, Silvia nos cuenta la historia de los hermanos Letour, una familia de cuatro hermanos, de los cuales tres fueron entrenados desde los siete años para cazar vampiros, desde ya se evidencia que tienen un concepto de infancia distinto al que tenemos muchos, pero para ellos, lejos de ser algo triste, fue una "tradición" qué decidieron continuar con honor y valentía, y sí, la palabra va entre comillas porque este es uno de los misterios por descubrir, porque... ¿quién en su sano juicio se levanta un día y dice «voy a cazar vampiros y haré que mis hijos aprendan a hacerlo desde los siete años»? No, no, no. Hay algo más en todo esto, pero el padre no está para darnos explicaciones, así que debemos averiguarlo junto a los Letour.
Los hermanos Letour, con Guille como el mayor, han pasado la vida viajando de país en país mientras siguen la pista de los vampiros. Su última migración es de Francia a Inglaterra, acabando en el pequeño pueblo de Clun; su llegada al lugar atiende a leyendas que rodean el misterioso bosque y que involucra a una mujer que, tal parece, ser una vampira. Para mayor motivación, a la casa de los Letour llega Rozenblat, un cazador experimentado que conoce la leyenda y desea aliarse con ellos para ir en caza de la vampira, pues alega que ir solo no es opción para nadie. La vampira lleva 300 años escondida en el bosque y parece ser más peligrosa de lo que pensaban. Guille y Tristan desconfían del hombre y no dan mérito a la leyenda, pero Nicolás tiene este instinto que lo impulsa a creer que sí hay algo, así que los convence de aceptar la propuesta e internarse al bosque, dejando a la hermana más pequeña, Claire, en casa y en desconocimiento de todo lo que ellos hacen.
En la travesía, Nicolás resultará herido al caer por un deslave, el impacto dañará tantas partes de su cuerpo que se cree imposible una recuperación, incluso es dado por muerto porque no hay forma de que pueda recuperarse su cuerpo siquiera; Tristan y Guille vuelven a casa sin Nicolás, lo que causará el primer quiebre cuando se ven forzados a decirle a Claire que perdieron a su hermano. El giro de trama lo vemos cuando, al tiempo que los hermanos enfrentan la pérdida, Nicolás en el bosque, con su último aliento, es encontrado por una mujer que le da a beber nada más y nada menos que su sangre, con esto logrará salvarse de una muerte inminente y empezará a manifestar habilidades impropias de un humano. Con todo y la confusión, el corazón de Nicolás lo lleva de regreso a su hogar, impactando a sus hermanos y dando inicio a las sospechas, porque la sangre que bebió es de la misma vampira que fueron a cazar. Y a partir de aquí, todo empieza a valer madres para los Letour.
Con un cazador de vampiros mostrando síntomas que sugieren estar convirtiéndose en uno de ellos, los hermanos Letour enfrentan todo tipo de conflictos, tanto internos como externos, a eso hay que sumarle todo el misterio que rodea a Sara, la vampira del bosque con quien ahora Nicolás tiene un vínculo. Saldrán a buscarla una segunda vez con el fin de tener respuestas, pero se encontrarán con más preguntas y una versión distinta a la que Nicolás conoció, la Sara que lo salvó, por la que empezó a tener dudas al verla tímida e inofensiva, ahora parece tener un lado oscuro que pondrá en riesgo la vida de los hermanos.
🖋️|La historia está narrada en tercera persona, lo que amplía el foco, pudiendo ver varios escenarios sin una perspectiva limitada a un personaje. El inicio es lento, pero cuando Sara entra en escena, todo se acelera, o quizá fui yo buscando las respuestas.
La interacción de los hermanos me fascinó, Silvia destaca muy bien sus personalidades, lo que permite sentir el choque en sus interacciones y el complemento que existe entre ellos en determinados momentos, aunado a ello, aunque los leemos juntos en la mayor parte de la historia, no es limitante para conocer el pasado de cada uno y para permitir el desarrollo de su propia historia. Pude conocer a Guille y el peso de ser el hermano mayor; a Tristan que con su humor negro y una actitud pasivo-agresiva revela la incertidumbre que lo agobia; a Nicolás como el más sensible y leal de todos; y a Claire, que asumió a temprana edad el rol de madre y mujer, y lo hizo desde la valentía y el amor hacia sus hermanos. Al final pude concluir que cada hermano carga con una cruz propia y juntos cargan con una adicional que ni siquiera les pertenece. Cada personaje tiene su razón de ser, incluso Sara, que confió su vida y su cuerpo a un hombre y ni hablar de cómo terminó eso.
Aunque el ambiente es lóbrego, siempre hay un espacio para lo cómico, algún comentario sarcástico que rompe la tensión, o algún vampiro poeta que tiene más sensatez que muchos.
La historia tiene tantas interrogantes que me sentí frustrada, fue eso mismo lo que me llevó a terminarlo mucho antes de lo previsto, entré en modo "no necesito dormir, necesito respuestas". Reí, aguanté la respiración, lloré, sentí rabia y luego alivio, y luego rabia otra vez porque aparece una tal tipa que... Jesucristo, la odié.
Me gusta la pluma de Silvia, te mantiene en vilo y te atrapa en un ritmo acelerado donde integra tantas cosas que no sabes a dónde mirar, también te da cosas en las que pensar y te obliga a mantenerte activo, uniendo los puntos de todas las historias que se presentan hasta converger en uno solo. Tienes que pensar rápido, descubrir las pistas al mismo tiempo que los personajes, quizá por eso me perdí en algunos momentos, porque los hermanos resultaron ser más rápidos que yo en armar el rompecabezas.
Tuve sentimientos encontrados con el final, habría preferido no leerlo y quedarme con la idea de que cierto personaje murió y ellos vivieron felices, pero es mi corazón rencoroso hablando, sé que tiene mucho significado el final que le dio a su historia.
Aunque muchas dudas fueron resueltas, no dejo de sentir que quedaron cabos sueltos, y creo que es así, que quizás todo eso se termine de aclarar en el siguiente libro. Ansío leerlo porque Silvia me debe un reencuentro, un abrazo, un suspiro de alivio. Mi corazón lo necesita, en nombre de quienes ya no están y de quienes creen estar solos porque desconocen una parte de la historia.