“A la mayoría de esas desgraciadas las entregan a las redes de tráfico de mujeres sus propios padres, que piensan que tener una hija en Europa es la forma más rápida de prosperar, y se las trae al pairo la manera como ganen el dinero” ~ La noche de Damballah de Jordi Solé Comas.
La noche de Damballah es una novela policial que se inicia con el brutal asesinato, en Barcelona, de una joven nigeriana en un ritual vudú; un crimen que la policía no quiere investigar pero que el agente Lluís Artigas asume porque le parece de justicia.
Por otro lado tenemos a la periodista Mónica Vidal que, marcada por el éxito de sus antecesores en el mundo del periodismo, especialmente de su madre recién fallecida, se adentra en la investigación por su cuenta con el fin de tirar de una historia que le ayude a hacerse un nombre. Finalmente los caminos de ambos confluyen. El investigador con afán de protegerla ya que los criminales a los que se enfrentan no son precisamente piadosos.
Una novela muy bien escrita con una trama muy bien llevada. Es el primer libro que leo de este autor y no va a ser el último. En el trasfondo, la denuncia a la trata de mujeres y a la discriminación racial.
“La noche de Damballah” ha sido el primer libro que leo de Jordi Solé y, desde luego, no será el último. Detrás de su inquietante portada, que ya deja entrever parte de lo encontraremos en sus páginas, se esconde una historia muy negra, con el mundo de las mafias de la prostitución africanas como telón de fondo.
Durante una madrugada se produce el hallazgo del cadáver de una joven nigeriana con signos de haber sido sometido a un rito vudú. El agente Lluis Artigas, investigado por corrupción y con un descrédito absoluto dentro del cuerpo, decide investigar el caso a pesar de las reticencias de sus superiores. Mónica Vidal, una periodista ávida de encontrar una buena historia, ve en el caso la oportunidad de obtener el espaldarazo definitivo que la aleje de la sombra de su madre, una leyenda del periodismo. Artigas y Vidal se sumergirán en la cara más despiadada de Barcelona, al tiempo que deberán hacer frente a sus propios demonios.
Gracias a un lenguaje cercano, y un estilo directo y muy visual que no se anda con contemplaciones para con el lector, “La noche de Damballah” resulta una lectura de lo más amena y adictiva. Un tono ácido, irónico y mordaz es el rasgo característico de una trama cruel y violenta en la que la acción no da tregua, manteniendo un ritmo ágil y constante a lo largo de sus páginas, hasta desembocar en un final de infarto.
Los dos personajes protagonistas, Artigas y Vidal, están lejos de ser el típico héroe. Ambos están bien caracterizados, sirviéndose el uno al otro como contrapunto en la clásica dupla policía-periodista.
Artigas lleva la palabra antihéroe escrita en la frente. Está lleno de luces y sombras, pero el autor dejará al lector decidir en qué punto de la escala le coloca. Mónica quiere destacar por su trabajo y no por ser “hija de”, pero ese ansia de reconocimiento le llevará al borde del abismo.
Como buena novela negra que es,la historia aprovecha para hacer una importante crítica social al mundo de la prostitución y la trata de personas, a esas mafias que se sirven del vudú y el miedo que esa religión infunde en las chicas, para usarlo como arma de chantaje y así poder ejercer su control sobre ellas.
Todo ello se ve reforzado por una fantástica ambientación repleta de escenarios oscuros y sombríos por los que se mueve la peor cara del alma humana.
Si queréis una novela negra de esas que dejan huella, “La noche de Damballah” es vuestro libro. Muy recomendable.
Es el primer libro que leo del autor, me gustó mucho la portada por la que tenía que comprarlo y la verdad es que me ha gustado bastante. La forma de narrar del autor es amena y el lenguaje cotidiano lo cual me gustó porque da mucha cercanía a la historia y los personajes. La historia es bastante violenta y cruel con una investigación algo confusa. Me ha gustado que no solo investigue la policía sino también una periodista, nuestra protagonista. El final es lo único que me pareció algo precipitado.
Es la primera novela que leo de este autor y me ha sorprendido su forma de narrar, muy fresca y cercana, lo que hace que la lectura sea muy amena y se lea muy bien. Además se nota que se ha documentado sobre el tema que trata. La trama me ha parecido muy interesante. Dentro de una historia muy negra, como a mí me gustan, me he encontrado también con una clara crítica social y unos personajes muy creíbles que se rebelan ante la situación. Esos personajes principales, un policía un tanto abrupto y una periodista que busca su lugar en el mundo, son tan reales que parece que los estás viendo. Muy bien conseguidos todos y cada uno de los personajes que forman parte de esta historia, tanto para bien como para mal, porque todos tenemos nuestras sombras. Y luego está la acción, que va in crescendo y al final se vuelve vertiginosa. Ah, y un final totalmente creíble también. No me ha chirriado nada de la trama, está perfectamente engrasado todo. Un tema brutal, cruel y despiadado que da un poco de yuyu y que te hará mirar hacia atrás cuando salgas a la calle. Por si acaso.
Ha sido uno de los mejores descubrimientos que he llevado a cabo este año que está a punto de terminar. Ha sido una auténtica gozada de lectura que me ha mantenido, de principio a fin, en vilo constantemente con la presencia de un ritmo narrativo que no decae en ningún y con una trama de lo más adictiva que he leído hasta la fecha.
Entrando un poco más en materia, vemos como dentro de un cuerpo policial, sea el que sea, puede haber casos que es preferible tenerlos debajo de las alfombras por órdenes de "los de arriba" y "los de abajo" se encargan de escurrir el bulto. Esto es con lo que se encuentra Lluís Artigas, agente de los Mossos que no pasa por sus mejores momentos, cuando recibe la llamada en la que se le notifica que han descubierto un cadáver de una chica con signos de haber sido víctima de algún rito de vudú. Empieza a investigar el caso y entra de lleno y sin saberlo en una cruzada de pruebas falsas, de más muertes, de más sangre que hará replantearse muchas cosas al ver que no puede contar con nadie de sus compañeros. Cuando se encuentra en medio de la investigación se encuentra con la ayuda de una periodista que también anda detrás del asesinato de esta chica para saber la razón exacta por la que se prefiere ocultar el crimen antes de llegar al final de la investigación para coger a los culpables.
Además de todo esto, "La noche de Damballah" es una novela coral, ya que tiene muchos personajes y cada uno de estos personajes tienen mucho que decir hasta tal punto que cada capítulo de la novela, en cierta medida, está protagonizado por cada uno de los personajes.
Os la recomiendo. Y ya os digo que no voy a perderle la pista a Jordi Solé Comas.
Reconozco que lo primero que llamó mi atención de esta novela fue su portada. No había leído nada de Jordi Solé, pero me ha gustado mucho 'La noche de Damballah'. Es una novela negra ambientada en una de las caras más oscuras y menos conocidas de la ciudad de Barcelona: mafias, prostitución, trata de personas, corrupción política... un interesante cóctel. Lo que más me ha gustado son sus dos principales protagonistas y eso que la pareja no podía ser menos original: un policía y una periodista. Sin embargo, están muy bien construidos. Por un lado Lluís Artigas es un policía investigado por corrupción y totalmente desacreditado, por otro Mónica Vidal es una periodista marcada por la muerte de su madre, que fue también una gran periodista, y que necesita una buena historia con la que empezar a hacerse un nombre y demostrar a todos, pero sobre todo a sí misma, lo buena que puede llegar a ser escribiendo. La novela mantiene el ritmo y el interés durante toda la lectura porque el autor tiene una forma de escribir que te engancha y te hace entrar de lleno en la historia. Y tiene mérito porque no es una trama con gran suspense ni giros, pero sí tiene su buena dosis de acción y violencia y un final a la altura de toda la novela.
La noche de Damballah es una novela de Jordi Solé, es la primer obra que leo del autor catalán. "Los polis de verdad nunca echan la pota en la escena del crimen" es como inicia la historia, contada con un ritmo ágil sorprende al lector quien no puede dejar de leer. Impera un humor acido y un uso del lenguaje perfecto, en ningún momento se aburre el lector, por lo que el autor acaba de echarse a la bolsa a un nuevo lector convencido. Lo mejor que he leído sobre el genero de novela negra o policiaca en muchos años, una novela perfecta, ojala y en un futuro venga la continuación, la espero con ansia, 100% recomendable.