En esta edición, que recupera y actualiza la excelente traducción del ilustrado Alberto Lista, las ideas de dos genios de la estrategia y la razón de Estado se sitúan frente a frente.
Napoleón aparece como comentarista de excepción de esta obra germinal de la ciencia política.
Maquiavelo estuvo en primera línea de la política en la República florentina entre 1498 y 1512. Luego cayó en desgracia y fue en su exilio forzado cuando escribió sus textos más importantes, entre ellos «El Príncipe».
En ese alba del Renacimiento en que la sociedad moderna daba sus primeros pasos, este humanista florentino cometió la osadía de revelar que el rey estaba desnudo, que nada de lo escrito hasta entonces proporcionaba al príncipe fórmulas útiles para el ejercicio del poder y para orientar los fines de la acción política.
Maquiavelo sostiene que la política no es otra cosa que lucha por el poder, que esa lucha sigue unas reglas y que estas reglas deben valorarse al margen de toda consideración moral o religiosa.
Con este análisis Maquiavelo ponía los cimientos de una nueva disciplina, la ciencia política, y se convertía en referente de filósofos como Hobbes, Locke, Montesquieu, Rousseau, Hegel, Marx, Nietzsche, Weber, Gramsci o Foucault, y de figuras políticas tan distintas como Napoleón, Lenin o Mussolini.
Desde la segunda mitad del pasado siglo, los escritos de Nicolás Maquiavelo son también materia de obligado estudio en todas las escuelas de negocio.
Napoleón un pesao narcisista que no se entera ni del tiempo y va de flipao que se las sabe todas.
Maquiavelo un máquina. Un gran análisis de la sociedad y política del poder (bajo su criterio, claro).
Como guía y maestro, motivo por el cual escribió el libro, muy acertado. Un tono educativo pero al mismo tiempo lleno de consejos, sermones, advertencias que hoy en día podrían perfectamente servir a cualquier líder si los aplicásemos hoy y acogiéramos con pinzas, claro está.
Denso, según en qué momento lo lees. Capítulos algo enrevesados pero otros muy sensatos y sencillamente comparables con la actualidad.
Me gustó especialmente el consejo sobre la suerte, la prevención, la determinación, la actitud y lo que se espera en consecuencia de las propias acciones. No controlamos lo que suceda después de lo que hayamos hecho, y no todo se puede prevenir. No compararnos continuamente con el que hizo lo mismo que nosotros y tampoco pretender tener los mismos frutos.
La gente es un poco lela con lo de que maquiavelo = malvado. Quería leer este libro para comprobar qué decía y si era así según la famosa leyenda popular. No es el caso (o al menos en esta lectura).
Solo añadir que obviamente es un misógino que solo menciona a las mujeres para ponerlas de ejemplo como sujetos de sumisión, maltrato y humillación. “Es mejor ser impetuoso que prudente, porque puesto que la suerte es como una mujer, para someterla hay que pegarla y maltratarla. Y se puede ver que se deja vencer más fácilmente por los que actúan así que por los que proceden fríamente.”
A través de un análisis incisivo y pragmático, Maquiavelo nos muestra las complejidades del poder y la gobernanza. Podría describirse como un libro atemporal que ofrece una guía para gobernantes sobre cómo adquirir, mantener y consolidar el poder. Maquiavelo, usa un estilo directo para darnos su visión sobre la naturaleza humana, exponiendo la realidad cruda de la política. Sus consejos cínicos, reflejan una comprensión profunda de las dinámicas políticas y sociales, haciendo de esta obra una breve lectura muy recomendable para quienes desean entender los entresijos del liderazgo y la estrategia política.
7/10. Interesante y corto. Te deja algunas buenas frases y enseñanzas. No le encontré el gran valor que todos perciben de el. Los comentarios de Napoleon le suman valor al libro, pero no son determinantes ni nada por el estilo. Igual pienso que debería ser leído por su valor histórico.
De muy pesada lectura, y me costó mucho la comprensión. El ir y venir de las opiniones de Napoleón (en muchos casos de forma contradictoria) me valió la comprensión