Una biografía intelectual no es la biografía de la vida privada. Es la historia de una formación en la que intervienen muchos factores, muchas presencias y escenarios: escuelas, experiencias, viajes y, sobre todo, lecturas. La vida intelectual sigue la trayectoria de las ideas en el tiempo, de ideas encarnadas en una persona y, fundamentalmente, en el diálogo que ha mantenido con figuras tutelares, maestros, colegas, amigos. Así se hilvana una biografía intelectual: conversando con abuelos, mentores, compañeros de tantas batallas, autores admirados. Conversando en el café más que en las aulas. Y conversando con los libros.
Fascinado por las vidas de tantos mexicanos y latinoamericanos eminentes, por comprenderlas y narrarlas, Enrique Krauze no había abordado su propio quehacer como historiador, editor, ensayista y crítico del poder. Hasta ahora. A partir de una serie de conversaciones con José María Lassalle, el autor ofrece su libro más íntimo y revelador: Spinoza en el Parque México.
Writer, historian and editor, director of Editorial Clío and the cultural magazine Letras Libres.
He studied Industrial engineering at UNAM in México city and then made a PhD in History at El Colegio de México from 1969 to 1974. He has been a professor at Centro de estudios historicos at El colegio de México (1977), guest professor at St. Anthony’s College in Oxford (1981-1983), and also at The Wilson center (1987).
He was a colaborator of Octavio Paz at the magazine Vuelta. He is founder and director of Editorial Clío and Magazine Letras Libres.
He is a Member of the Academia Mexicana de la Historia since 1990. He has recieved a great number of prizes among them: “Gran Cruz de la Orden de Alfonso X, el Sabio” (2005), “Ezequiel Montes Ledesma (2006), Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica (2008).
He writes at several newspapers and magazines like: Dissent Magazine, The New Republic, The Washington Post, The New York Review of Books and The New York Times.
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Historiador, ensayista y editor mexicano, director de la Editorial Clío y de la revista cultural Letras Libres.
Cursó la licenciatura en Ingeniería Industrial en la Universidad Nacional Autónoma de México de 1965 1969, y el doctorado en Historia en El Colegio de México de 1969 a 1974. Ha sido profesor investigador del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México en 1977, profesor invitado en el St. Anthony’s College de Oxford, de octubre a diciembre ene 1981 y en 1983. Profesor invitado en The Wilson Center, de octubre a diciembre de 1987.
De 1968 a 1970 participó como consejero universitario por parte de la Facultad de Ingeniería. Por más de veinte años colaboró con Octavio Paz en la revista Vuelta, de la que fue secretario de redacción de 1977 a 1981 y subdirector de 1981 a 1996. En 1992 fundó la editorial Clío, de la que es director, mismo puesto que ocupa dentro de la revista cultural Letras Libres, que fundó en 1999, con circulación en varios países de habla hispana.
En 1990 ingresó a la Academia Mexicana de la Historia. Obtuvo el “Premio Comillas” de Biografía en España (1993). En diciembre de 2003, el Gobierno Español lo condecoró con la “Gran Cruz de la Orden de Alfonso X, el Sabio”. En abril de 2005, ingresó como miembro de El Colegio Nacional. El 5 de julio de 2006, fue distinguido con la Presea “Ezequiel Montes Ledesma” por parte del Gobierno de Querétaro. El 12 de septiembre de 2007, fue honrado por la Universidad Autónoma de Nuevo León con el doctorado Honoris Causa. El 1º de agosto de 2008, el Rey de España le concedió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. En 2010, el Gobierno de México le confirio el Premio Nacional de Historia.
Desde 1985 ha escrito en Dissent Magazine, The New Republic, The Washington Post, The New York Review of Books and The New York Times.
Me interesan los personajes que a lo largo de su vida transforman en múltiples ocasiones sus convicciones en busca de la verdad, y que en el camino no experimentan la ira del converso. Es el caso Enrique Krauze, "judío no judío", ingeniero, empresario e historiador, un humanista, un polímata, como así lo refleja esta biografía intelectual.
Tras una primera parte en un contexto muy mexicano, con una vida plagada de aventuras académicas y de emprendimiento cultural, que lo llevarían a relacionarse con personalidades como Sabato, Cabrera Infante y Vargas Llosa, acaba defendiendo, como Octavio Paz y tantos otros, una suerte de tercera vía política, es decir, la democracia en libertad, entendida como un sistema que se aparta de la dictadura militar y del extremismo revolucionario.
Pero la mejor es, sin duda, la tercera parte del libro, más global, cuando Krauze se sabe incapaz de escribir un buen libro sobre Spinoza como ideal, y entonces se dedica a armar una biblioteca de todos los heterodoxos que precedieron, reivindicaron y siguieron al filósofo. Elabora semblanzas varias como las de Heine o Marx o sutiles interpretaciones de Benjamin, Kafka, Arendt o Berlin, abriendo para el lector todo un mundo de lecturas. Lo único que me quedaba era seguir leyendo, dice.
Un libro que abre enormemente el panorama intelectual y ideológico de los lectores. Enrique hace bien buscar el factor común de todo el libro en la palabra libertad, como oponente a todas esas fuerzas opresivas y limitantes. Reconocer el mérito que ha tenido como intelectual en la lucha para lograr un estado democrático en México. Muchos autores que menciona son meritorios de una profundización entorno a sus aportes, para todos los lectores a los que nos eran completamente desconocidos. Sin duda podemos hacer el mismo rescate que hace Enrique para construir una mejor versión de nuestra sociedad. Es tarea de todos hacernos preguntas cuyas respuestas contribuyan a la mejora de nuestro país y del mundo. Aún hay mucho por lo que trabajar y luchar.
Bueno, hice el esfuerzo de tratar leer este libro por segunda vez, y llegué a leer 100 paginas, ¡40 mas de las que pude anteriormente! No por ser tan horible, pero por ser increíblemente aburrido; la estructura inicialmente interesante pronto se vuelve un obstaculo en mantener mi atención dentro pasajes serpenteantes a vezes de importancia pero mas cierto con nada que decir (y solo sentí impulso leer tanto por ser judía-mexicana, no puedo racionalizar como alguien no-judía quiera leer el volumen completo). Solo si Lasalle fuera un entrevistador más interactivo creo que se podría volver algo digno de leer. Me imagino que otras obras por Krauze sean mas interesante, pero no creo que investigaré.
Es un viaje fascinante por El Mundo de Las ideas en El siglo XX, arrastrado desde las ideas de tolerancia y libertad de Spinoza, Todo Esto a traves de Las lecturas de Krauze. Arendt, Berlin, Cosio Villegas, Borges, Paz, Pedro Henriquez Ureña, son algunos de Los intelectuales protagonista de la biografia intelectual de Enrique Krauze.
Me temo que intentar yo una reseña de este extraordinario libro es apuntar muy-muy alto. Me rebasa por mucho. Sin embargo, ha sido tan enriquecedora, reveladora y placentera su lectura que no quiero –no quiero—quedarme callado. La biografía intelectual del autor es impresionante y vastísima (toda una vida de dedicación al estudio profundo). Mucho de lo que leí entre líneas es tan actual que, si se cambiasen algunos nombres, estaríamos hablando del presente inmediato, del predicamento histórico político en que se encuentra México y el mundo entero (se acaba de reelegir Erdogan en Turquía, Trump sigue tan "campante de campaña" y se burlará de todo lo que le acusan; que es como eso de que los bosques votan por el hacha, o los dinosaurios por el meteorito). Me gustó mucho como nos recuenta su tránsito, --y el de Octavio Paz, Heine, Scholem, etc.--, de las ideas socialistas y/o comunistas de principios del XX, a un liberalismo “spinozista” final, --a través de una revelación damascena--, como un estadio novedoso, en su opinión (y la mía) muy superior, realmente liberal en el sentido original del concepto. Me asombra su dedicación al estudio y comprensión de los grandes filósofos e historiadores, y la aplicación de todo lo aprendido a la comprensión del estado actual de las cosas. Cuando nos describe los supuestos mesianismos y su relación con los subsecuentes apocalipsis (o crisis), no puedo sino entender perfectamente que haber llamado a López Obrador el “Mesías Tropical” no fue un simple chiste o burla superficial, sino que realmente lo veía, ya desde 2006, como lo que está resultando ser, un carismático autócrata a ultranza, “la pieza que falta para completar todo: historia, tiempo, verdad” (p. 516). Un idiot savant (él se cree savant) muy perverso (mis palabras). “La razón es débil frente al mito, el símbolo y el misterio y el influjo mesiánico de un hombre providencial.” (p 522). El apocalipsis consecuente está a la vuelta de la esquina. Hay que repetir lo que dijo Don Miguel Hidalgo a Ignacio Pérez sobre que la conspiración había sido descubierta: “Dios nos coja confesados”.
Me gusta lo que en cierto momento le dice su interlocutor, José María Lassalle (pp. 464-465): “No sabemos cómo proteger los derechos de la persona… (ante) las incertidumbres que acompañan el despliegue de la complejidad global, los efectos de… la automatización tecnológica de las fuentes de prosperidad. Los presupuestos de Locke no sirven… Es aquí donde irrumpe la oportunidad del liberalismo de Spinoza. Hoy la libertad no debe canalizarse exclusivamente sobre la acción porque no sabemos qué hacer. Hoy, como vio Spinoza, la libertad debe garantizarnos la capacidad de entender, no de actuar. (Nos da miedo) … el horizonte catastrófico… (Prima en este momento la) libertad para entender nuestro presente y pensar las acciones que restablezcan el progreso sobre nuevas bases. Y tolerancia para no matarnos unos a otros bajo la polarización populista y los fanatismos.”
A través de una profunda y reveladora entrevista realizada por José María Lasalle a Enrique Krause, el autor nos presenta una fascinante autobiografía intelectual que se despliega a lo largo de sus páginas. Este libro no solo está repleto de anécdotas cautivadoras y testimonios personales que iluminan su vida y obra, sino que también traza la evolución de su pensamiento a lo largo del tiempo. Krause comparte su proceso de formación como empresario, ensayista, escritor, analista e historiador, ofreciendo al lector una visión íntima de las experiencias que han moldeado su perspectiva y su carrera.
La obra se destaca por su estilo ameno y accesible, lo que la convierte en una lectura no solo enriquecedora, sino también sumamente entretenida. A través de sus reflexiones, el autor invita a los lectores a explorar no solo su trayectoria personal, sino también el contexto cultural e histórico que ha influido en su obra. Sin duda, este libro es una joya literaria que cautivará tanto a quienes ya conocen a Krause como a aquellos que se acercan a su pensamiento por primera vez.
Un libro largo, sí… pero profundamente enriquecedor. Enrique Krauze no solo narra su historia: comparte sus ideas, su evolución personal, sus pasiones intelectuales.
Me lo imagino sentado en el Parque México, conversando sobre la vida, sobre cómo cambian nuestras creencias con el tiempo. (Claro… conmigo seguro se aburriría.)
¿Por qué? Porque él lo ha leído todo. Y no solo ha leído: ha entendido, discutido y escrito sobre los grandes pensadores del mundo.
Este libro recorre su infancia, pero también tres temas clave que lo marcaron: 🇲🇽 México ✡️ Su visión del judaísmo 🟥 Y su desencanto con la URSS —una izquierda en la que creyó hasta que vio sus desastres.
Me tardó bastante en leerlo, pero no porque no me gustara, si no porque fui disfrutando cada pregunta de esta entrevista. Esta obra ofrece una profunda reflexión sobre la construcción de la identidad intelectual y la importancia de las influencias culturales y familiares en este proceso. Krauze nos comparte sus experiencias y las conversaciones que lo formaron, destaca la relevancia de la memoria histórica y la tradición en la configuración del pensamiento crítico. Además, resalta la importancia de la tolerancia y el liberalismo, valores que asocia con la filosofía de Spinoza y que considera fundamentales en su desarrollo personal y profesional.
Enrique Krauze nos presenta en este libro su viaje intelectual, desde sus conversaciones con su abuelo en su niñez y su admiración por Spinoza y por su conexión por el mundo judío, recorriendo una cantidad de autores y pensamientos hasta mediados de los 80s del siglo XX. Este libro, escrito a manera de entrevista, es un viaje intelectual por el pensamiento liberal y la discusión de las ideas que han llevado a los totalitarismos del siglo XX y los populismos del XXI. De manera personal me gustó del libro poder descubrir autores y enfoques de pensamiento que vale la pena leer y conocer.
El libro más largo que haya leído en este año (+800 páginas). Me hizo recordar vivencias de estudiante en los 1970s en la CDMX y también tránsitos ideológicos posteriores. Me descubrió a Krauze como pensador, como persona.
Me gustó mucho. Un libro de un nivel superior. Me tardé dos meses porque habían muchas cosas que desconocía pero cada página valió la pena. No solo aprendí sino que también disfruté mucho con esta lectura. Estoy fascinada.
En el ir y venir de una conversación el historiador vuelve a fascinar por la chismografía de los hechos, las ideas y las personas. Enrique Krauze tiene la notable capacidad de síntesis para entender hechos, ideas y personas.