Este es un manual, pero al mismo tiempo es lo más alejado que puede haber de un manual. Es un método pero también un juego; un ensayo popular pero también un manual de adivinación; un estudio riguroso pero también una fluida sucesión de capítulos, ensartados uno tras otro como perlas en un collar. Es un mapa incompleto para entrar en el laberinto del mundo. Una brújula que no apunta al norte. Un camino que no lleva a ninguna parte. Una serie de páginas encuadernadas y unidas por una portada, pero también un conjunto de instrucciones botánicas y un ejercicio de imaginación. Todo con un propósito: enseñarte a florecer. Siguiendo el ejemplo de las escuelas más antiguas, este ensayo multifacético nos muestra cómo la filosofía todavía puede impactar poderosamente nuestras vidas. No la filosofía considerada como una diversión intelectual, sino como un juego serio conducido sobre nuestra existencia y nuestro camino. La filosofía es un puente para cruzar y no una casa para vivir, un arte de vivir en armonía, una educación y entrenamiento de uno mismo, para florecer en nuestro ser más compuesto y verdadero, para encontrar nuestro lugar en el mundo.
Me llegó este libro en la fil en el stand de cita a ciegas con un libro. Lo leí con mente abierta al ser un libro como de autoayuda desde la filosofía. Me cayó como anillo al dedo en un momento de reflexión y ansiedad sobre el rumbo de mi vida profesional y desiciones importantes que tomar para el siguiente año. Nunca había participado en un diálogo tan interactivo con un libro. Disfrute el proceso y los ejercicios.
Cuando me lo ofrecieron, no estaba muy segura. En el camino lo tomé y no pude dejar de leer. Encontré muchas respuestas a comportamientos que pude identificar en mi y el final me dejó así :0
No me gusta que se salte capítulos, entiendo que es para leerlo varias veces, pero no se, aún no me convence, buscaré leerlo de nuevo a final de año para ver si mi ruta cambia…
This entire review has been hidden because of spoilers.