Ha sido la primera vez que he leído algo del Castigador. Me ha sorprendido. Para bien. Me esperaba un juez Dredd, algún tipo de justiciero glorificado, un personaje malo, fuera de la ley, pero presentado como necesario para el mundo, un sueño húmedo del fascismo. Pero no. Es un loco, un desequilibrado, un tipo que no sabe gestionar sus emociones, vive anclado recordando un evento traumático del pasado, y solo conoce la violencia como medio para resolver conflictos. Y lo sorprendente es que lo presentan como tal.
Si las historias de superhéroes "buenos" pecan de esto — de ser jueces y verdugos, estar por encima de la ley, utilizar como único medio la violencia, etcétera, etcétera, etcétera, y en última instancia, ser presentados como los buenos de manera absoluta, olvidando en la narrativa cualquier daño colateral, o presentándolo como inevitable —, me esperaba que el Castigador apuntara en la misma dirección. Grata sorpresa descubrir que es un malo presentado como tal, pegándose contra otros malos. De hecho, la manera en la que las historias salvan al personaje es haciendo a los malos más malos que nuestro protagonista. No lo critico, aunque me parece innecesario. De hecho, en la primera historia hay una buena parte que funciona muy bien manteniendo a los antagonistas a una altura moral similar a la del castigador. Y me habría parecido valiente mantenerlo así hasta el final, si bien deciden darle un giro extra al malo hacia el final de la historia.