Hace poco leí Las clases de Hebe Uhart y me dejó con curiosidad por algunos de los autores que menciona, como Fray Mocho y Lucio V. Mansilla; además, desde hace un tiempo (y gracias a Borges) que tenía ganas de leer a William H. Hudson. Así que este hallazgo casual en una librería de viejo resultó muy oportuno: un librito un poco golpeado y muy barato que, de no haber tenido fresca la lectura del texto sobre Uhart, habría dejado pasar.
Es una antología un poco caprichosa (ya lo dice la antologadora en el prólogo, y no es algo malo), en la que se mezclan cuentos, ensayos, columnas periodísticas y fragmentos de libros, de autores del siglo XIX y de la primera parte del siglo XX. Quizás algunos textos no envejecieron bien, pero el libro en su conjunto sirve para hacerse una idea de las raíces de cierta literatura argentina (la más costumbrista, más interesada por lo que pasa fuera de las grandes ciudades). De todos modos, creo que un orden cronológico hubiera facilitado más su lectura.
De los doce textos reunidos en esta antología, me quedo con “El Ombú”, de Hudson.