En Treinta y dos historias se reúne gran parte de los relatos publicados por Abreu Felippe en los últimos diecisiete años. Podría interpretarse como un muestrario de las ideas, los sueños y los temores que han obsesionado al escritor. Si hay algo que los unifica tal vez sea un sentimiento de pérdida. Vivir es ir perdiendo cosas, parece advertirnos su autor.