El Perú del bicentenario es un país desmoralizado. El desánimo proviene del agotamiento del proyecto constitucional de 1993 y del de la democratización del año 2000. No es la primera vez en nuestra historia, sin embargo, que proyectos de nación naufragan al cabo de unas pocas décadas. Lo propio ocurrió con el Estado guanero y la pax castillista, el civilismo, el indigenismo, el aprismo, el reformismo militar o la Constitución de 1979. ¿Qué explica esta tendencia a la inestabilidad constante, a andar y desandar?
En siete ensayos inéditos, escritos por especialistas de primer orden, La condena de la libertad reinterpreta 250 años de historia nacional y echa luz sobre los principales desafíos que el Perú ha enfrentado desde la independencia hasta la era contemporánea.
La condena de la libertad es un libro indispensable para comprender el incierto Perú actual.
Nació en Lima en 1952. Estudió Historia en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Se desempeñó como investigador en el Instituto de Estudios Peruanos (1978-1980) y en el Centro Peruano de Estudios Sociales (1986-1988).
Ejerce la docencia en los Estados Unidos desde 1989. Es actualmente profesor principal en la Universidad de la Ciudad de Nueva York. Algunas de sus publicaciones son: con José Matos Mar y José Deustua, Memorias, Lima, (IEP, 1981); con José Deustua, Intelectuales, Indigenismo y Descentralismo en el Perú (1897-1931), (Cusco: Centro Bartolomé de las Casas, 1984); Los Sueños de la Sierra. Cusco en el siglo XX, (Lima: CEPES, 1991); La voluntad encarcelada: Las 'luminosas trincheras de combate' de Sendero Luminoso del Perú, (Lima: IEP, 2003) y La batalla por Puno. Conflicto agrario y nación en los Andes peruanos 1866-1995, (Lima: IEP, CEPES y SUR, 2004).
Qué librazo. Un repaso completo, integral y holístico por nuestra historia republicana, a cargo de 7 profesionales súper capxs en el periodo que les correspondió. Su intento por desentrañar las raíces de nuestras taras y tropiezos continuos como república independiente bien vale la pena de leer y disfrutar. No es solo aprender nombres o fechas, sino analizar con un enfoque maximalista y sacar aprendizajes. ¿Aprenderemos alguna vez?