«Que algo no iba bien en mí era más que evidente, todos los que me rodeaban lo percibían. Hasta yo misma era consciente. Pero claro, en términos técnicos, no tenía ni idea de lo que era ser transexual.» Pese a no tener ningún referente, Daniela siempre sintió que quería ser y mostrarse como una mujer. Con el tiempo, entendió lo que ocurrí ella era una mujer. No sin ciertas dificultades, ha conseguido mantenerse fiel a sí misma en todo momento. Hoy en día, sin embargo, es consciente de que el camino habría sido mucho más fácil ―lo sería para todos aquellos que lo están viviendo ahora― si hubiera más voces dispuestas a romper el tabú de la realidad trans. Con el humor y el desparpajo que la caracterizan, Daniela nos cuenta en primera persona cómo es la infancia, la adolescencia y la juventud de una persona trans, lo que supone abordar la transición, los prejuicios y el desconocimiento que persisten. NO TENGAS MIEDO A SER QUIEN ERES La periodista e influencer que ha conquistado TikTok nos revela todos los detalles de su transición
Es de esos libros que piensas una cosa y termina siendo una comedia y muy bonita. El libro te hará llorar, reír y emocionarte con el viaje personal de Daniela. Había momentos que me daba la sensación que la gente se aprovechaba de ella por su vulnerabilidad física y solo veían un “juguete”. PD: Es un libro inspirador y con una fuerza increíble , ojalá una segunda parte.
Un libro escrito con mucho amor y mucha meticulosidad y que además encontré UNA TERNURA que estuviera dedicado a la mamá en cada uno de los capítulos, pero que a veces también encontré demasiado gráfico, sin embargo, eso igual debe ayudar mucho a las personas que están en la situación de ella o que son cercanas a quienes lo hacen.
Me gustó que la autora fuera tan absolutamente genuina y que no tuviera reparos en compartir sus sentimientos a lo largo del camino. La encontré inteligente. Aún así, a veces se me hizo un poco pesado, y por eso me demoré más en leerlo que lo normal en mí, lo fui avanzando entre otros libros. Además a a veces no coincidimos en el sentido del humor.
Pero me encantó la férrea determinación suya en vivir su identidad y su sexualidad, sin límites ni culpas. Habiendo nacido en un medio muy tradicional y habiendo crecido en colegio de monjas, donde se enseñaba cada día que el cuerpo era algo que uno debía domar y minimizar, encontré de lo más inspirador alguien que eligiera escucharse a sí misma y ser libre, desde tan chica y en circunstancias tanto más difíciles.
Aprendí también un montón de cosas que no sabía y eso siempre se agradece.
Una persona cuya identidad de género ha estado atrapada y congelada tantos años necesita de un libro como este. Me ha abierto mucho los ojos, me ha dado alas, libertad y armonía, además de comprensión y autoestima. Recomendadísimo para quien quiera pasar buenos momentos, con una lectura fácil y amena.
Me ha gustado mucho, es muy ligero y cuenta todo de una manera muy sencilla y divertida. Es un buen libro para sensibilizarte con todo lo que experimenta y sufre el colectivo trans