Aunque lo disfruté, lo dejo en dos estrellas porque, para mi, no pasa del "estuvo bien".
Debo reconocer que la autora realizó un buen trabajo tomando nombres históricos y dándoles vida, pero mi problema no está en la contexto histórico del libro, sino en la redacción.
Me agradó porque es fácil de leer, me fascinaron los personajes y los acontecimientos históricos, pero en mi opinión tiene muchos puntos débiles. Para empezar, el narrador en primera persona que cuenta la historia recordándola del pasado no funciona para mi, menos si se trata de un personaje que recuerda su adolescencia. No me pareció que tuviera un clímax, o sí lo hubo al principio y no lo sentí como tal; lo que me dice que el resto de la historia fue un desenlace, y esto tampoco funciona para mi porque tal final estuvo anunciado desde la primera página.