"Los latidos de una noche sin estrellas" es un conjunto de escritos que fueron hechos en las noches donde yo me encontraba siendo humana en la máxima expresión de la palabra, en mi mayor grado de vulnerabilidad al punto de ni yo poderme reconocer. Llegué a perderme tanto en esas noches donde lo único que me consolaba era escribir que a las mañanas siguientes no podía comprender como había podido plasmar todo mi sentir en unas palabras, es como si al escribir hubiera sido otra persona completamente distinta a mí, otra yo que no sabe más que expresar mediante letras. Puedo asegurar que estos escritos no hacen ningún mal y no pretenden lastimar, solo tienen la intención de transmitir lo que muchas veces no se puede decir, tocar ni llorar; sin embargo, debo admitir que hay rencor y despecho en algunos de ellos los cuales, en mi defensa, fueron imposibles de evitar contemplar para el libro porque sin ellos esto para mí no tendría sentido. Este libro está hecho para sentirse, para vivirse y para ser débil junto a él aún sabiendo lo difícil que eso a veces puede ser. Aunque estos escritos no tienen un orden cronológico es importante saber que van desde los más oscuros y tristes a los más coloridos y alegres, llegando así al final donde se encuentra una conclusión algo inesperada que personalmente me ha cambiado la vida y la forma de ver el mundo. Todos tenemos noches sin estrellas, pero eso no significa que no tengan nada especial, mágico o por lo menos algo que aportar. Creo firmemente que a veces necesitamos momentos complicados para crear cosas maravillosas que aparte de servirnos a nosotros mismos después se puedan compartir y dar a conocer a la humanidad. En verdad espero que este libro logre dar un poco de luz a sus noches oscuras si es que así son, y en caso de que no, que sirva como un apoyo, como un amigo al que puedes acudir si las cosas de la vida se ponen de cabeza. Si no ves estrellas cierra tus ojos y escucha, escucha muy muy bien, seguro a lo lejos se alcanza a escuchar algún ruido, pero en caso de que no percibas nada aquí tienes algunos latidos.