Ingrid Bristow sabe que hay momentos que duran una eternidad, suspiros que queman en el alma y precisamente eso es lo que intenta transmitir a través de sus historias. Escritora a las sombras, temiendo no llegar al corazón del lector, luchará contra viento y marea por cumplir su sueño. Publicar su primer libro.
Bruno Lyon, nacido en una cuna de oro, heredero de la editorial más importante de Nueva York, la editorial Lyon. ¿Debería renunciar a sus sueños por hacer honor a su apellido? Bruno no es una marioneta, él maneja los hilos de su vida.
Ingrid y Bruno cruzan las puertas del infierno, un infierno abrasador del que no podrán escapar.
El infierno es una dulce tentación y ellos saben arder en el fuego eterno de la pasión.
Una novela ideal para quienes disfrutan del romance emocional y las historias que se viven desde el corazón. La autora ofrece una escritura dulce y muy visual, centrada en los sentimientos, los recuerdos y los pequeños gestos que dan forma a los vínculos afectivos. La música acompaña la historia como una banda sonora que aporta personalidad y hace la lectura aún más envolvente. Se nota el gran trabajo y cuidado detrás de esta novela, pensada para dejarse llevar, emocionarse y conectar con los personajes desde la primera página.