Se trata de una narración dinámica y con momentos de suspenso que logran sostener la intensidad de la trama mediante la combinación de diversas reflexiones, interrogaciones, intuiciones, divagaciones e imágenes sobre el amor, la amistad, el dolor, la prostitución, la enfermedad, la memoria, el olvido y el desierto de la soledad; un signo doliente que tira hacia lo trágico y que tiene una visión sobre la existencia humana regida por la pérdida, por la incertidumbre, por la orfandad, por aquello que hay debajo de la impostura de la civilización. En fin, una obra bastante realista y conmovedora; muy penosa, dura y llena de dramas que exploran los síntomas, raíces y génesis de la angustia, pensamiento, acción y las más variadas pasiones humanas enmarcadas en un contexto sociopolítico concreto.