Mikel es un tipo corriente obsesionado con su trabajo y que apenas se relaciona con nadie. Pero Mikel no es un misterio, sólo esta al margen de todos. No se siente uno más, sabe que es diferente. Su trabajo no siempre lo fue todo para él. Esconde algo, algo en su pasado que le hizo cambiar. Algo que le impide sentir nada por nadie desde hace mucho tiempo. ¿Pueden encontrar los corazones rotos su camino a casa?
El destino y la casualidad le ofrecen una oportunidad única, y sin dudarlo, deja atrás lo poco que le queda para viajar al Reino. Una recóndita isla en el pacífico norte. Un exótico lugar donde solo se puede acceder a través de una invitación y un largo proceso de selección. Un lugar sin limites para explorar la vida y prohibido para todos aquellos que no posean un don. Un lugar donde solo son aceptados aquellas personas capaces de cambiar el mundo y que pueden disfrutar sin límites de todo lo que la vida les ofrece en El reino.
Un lugar donde volver a sentir. Donde volver a amar y sentirse vivo. El reino enseña a Mikel aquello que lleva tanto tiempo escondiendo en su interior. El reino es muy exigente, lo da todo, pero también reclama una entrega total en cuerpo y alma.
Escribo sobre el futuro porque siempre fui un niño con mucha imaginación, y porque me gusta crear mundos e historias. La ciencia ficción es mi microscopio: la uso para diseccionar cómo el poder, la tecnología y los afectos se entrelazan sin pedirnos permiso.
En 2016 publiqué “11,4 sueños luz”, la primera entrega de una trilogía que completan “Lágrimas negras de Brin” e “Hijos de Brin”. Tres novelas que exploran lo que nos hace humanos en un mundo donde la memoria puede editarse, el deseo se cuantifica y la identidad es solo otro archivo que alguien más controla.
Entre medias llegó “Un reino feliz”, una novela independiente que imagina un nuevo modelo de sociedad: un país corporativo dominado por algoritmos, donde renunciar a la libertad se vuelve tentador si a cambio te prometen comodidad. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a ceder?
También escribo historias cortas y algo de poesía. Puedes leer algunas de ellas en mi sitio web.
Mis géneros fetiche son la novela contemporánea francesa, el ciberpunk de Gibson, el thriller nórdico y las buenas novelas de toda la vida. Algunos de mis autores favoritos son Irving, Bukowski, Houellebecq, Updike, Umbral, Bolaño y Welsh.
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I write about the future because I was always a kid with an overactive imagination—and because I love creating worlds and stories. Science fiction is my microscope: I use it to dissect how power, technology, and human emotion intertwine without asking for permission.
In 2016, I published “11.4 Dreams of Light”, the first part of a trilogy completed by “Black Tears of Brin” and “Children of Brin”. Three novels that explore what it means to be human in a world where memory can be edited, desire is quantified, and identity is just another file someone else can access.
In between came “A Happy Kingdom”, a standalone novel that imagines a new kind of society: a corporate state ruled by algorithms, where giving up your freedom becomes tempting if comfort is promised in return. How far are we willing to go?
I also write short stories and the occasional poem—you can read some of them right here on my site.
My literary obsessions include contemporary French fiction, Gibson’s cyberpunk, Nordic thrillers, and good old classic novels. Some of my favorite authors are Irving, Bukowski, Houellebecq, Updike, Umbral, Bolaño, and Welsh.
En Un reino feliz, conocemos a Mikel y lo seguimos durante el desarrollo de la novela. De esta forma nos vamos a un futuro cercano en el que se comienzan a ver avances tecnológicos, pero sobre todo, una historia de lucha contra sí mismo y contra los obstáculos. De una vida anodina nos lleva a la decisión de entrar en el Reino, una suerte de país utópico gobernado por una empresa privada. Libertad controlada a cambio de su trabajo bien remunerado ¿veis el contrasentido? Las posibilidades son infinitas, o al menos, eso parece.
Con esta dualidad continuamos con Mikel adentrándonos en el Reino y viviendo de primera mano lo que el personaje experimentará. Lo que puede parecer una utopía no lo será tanto y solo lo podrás descubrir leyendo el libro. También nos espera una sorpresa final. Por otro lado, cuenta con reflexiones al ser un reflejo de la realidad. Sin olvidar la crítica social que se desprende en todo momento y con las diferentes fases por las que pasa.
Ha sido una lectura interesante, ya te permite reflexionar y comparar tus rutinas con el protagonista Mikel y el cómo se adaptaría alguien como él a un lugar como el Reino.
La historia está ambientada en la actualidad en un lugar ficticio llamado El Reino, una ciudad donde el único requisito es que te permitan entrar y que dediques tu tiempo a trabajar, sin paro o vacaciones, pero con todos los lujos o necesidades que puedas imaginar cubiertos.
La novela empieza presentándote a Mikel, un ingeniero cuya rutina y aspiraciones se han estancado en trabajar y que la promesa de empezar de cero en el Reino es demasiado tentadora como para dejarla pasar.
Por el estado psicológico de Mikel, entiendes a la perfección su decisión, además, los beneficios del lugar te hacen plantearte si aceptarías la oferta de ir al Reino a cambio de todas las cláusulas que le hacen firmar para poder ir.
Los primeros meses parecen años por los cambios que se ven reflejados en el protagonista, algo que empieza a reconocer él cuando lleva varios ya trabajando, cada día más, con metas más ambiciosas.
Me ha sorprendido el cambio de actitud que hay del Mikel en España al Mikel que hay en el Reino, aunque en este último caso, es una pequeña evolución acorde con lo que va viviendo allí.
En el Reino, Mikel conocerá a personas muy diferentes entre sí, cuya única cosa en común es cruzarse en el camino con él y estar en ese lugar, de otra forma no habría llegado a conocer a alguien como Julie, Mona o don Francisco.
Aunque al principio te cuentan el Reino como si fuera un paraíso, tanto secretismo y confidencialidad me intrigaban, así que en cuanto se mostraron pequeñas advertencias ante el protagonista, sólo hacían que reafirmar que algo estaba sucediendo allí, pero no sabías el qué.
La tercera parte del libro es la que más te anima a seguir leyendo por la intriga y porque quieres descubrir los secretos del Reino y a la vez, es en la que más afectado está Mikel en todos los sentidos.
El final reafirmó alguna de mis sospechas, dando el cierre que necesitaba la novela y en especial para Mikel.
En esta historia seguiremos a Mikel quien desesperado por el día a día y todos los problemas que lo envuelven acaba trabajando para el Reino, un país independiente que más bien parece una gran fábrica, controlado por una empresa privada. Este lugar es una utopía, el sueño de muchos: un lugar con infinitas posibilidades donde el trabajo abunda y el sueldo es impresionante. Pero claro, todo no es tan ideal como te lo planteaban. Y eso es algo que vas descubriendo junto con su protagonista a medida que avanzas por las calles de este Reino.
La novela está muy bien desarrollada. Si bien es cierto que la primera parte es un poco más lenta antes de que Mikel llegue al Reino, también es necesario para saber por qué toma esta decisión e ir descubriendo lo que la gente sabe o no sobre este lugar.
A medida que avanzamos en la trama, conocemos también a personajes muy dispares con opiniones muy distintas que ayudan a seguir formando un mapa mental del lugar.
Pero, aunque pueda parecer una mera obra de ciencia ficción, el autor aprovecha para hacer una crítica social, no solo mediante la ideología que vende el Reino sino también con sus personajes y sus formas de actuar.
Y el final me ha sorprendido muchísimo pues no me esperaba ese desenlace en ningún momento.
Una novela que sin duda os enganchará desde el minuto uno y que os recomiendo que no os perdáis.
Realmente he quedado impresionada por esta novela. Vives en la piel de Mikel todas sus aventuras y desventuras. La narración está muy cuidada y la historia es perfecta desde el comienzo al cierre de la trama. Impactante y con un final revelador. Le doy la máxima puntuación porque en la literatura actual pocas novelas son tan bellamente crueles como esta.
Se ha creado un lugar independiente en el mundo llamado el Reino, un estado corporativo que recluta gente a cambio de grandes sumas de dinero pero con una fuerte política de confidencialidad. Nuestro protagonista ha sudrido un drama personal que lo hace estar hastiado de la vida hasta que recibe una invitación al Reino. Aceptar cambiará su vida y descubrirá secretos fuertemente enterrados.
Escrito de una forma pulcra en la que se nos muestran las reflexiones de nuestro protagonista, este libro es una sucesión de giros y sorpresas. El inicio es lento, para que comprendamos el hastío y la desidia que rodea la vida diaria de Mikel. Tras ello pasamos a entrar en el Reino y se nos mostrará que tras toda la fachada de paraíso ideal se esconde un sistema corrupto, peligroso y que se basa en el trabajo constante y en la explotación de las personas. Un mundo que hace promesas a costa de sus miembros.
Destacar el personaje de Mona, una chica atrevida, inteligente, dispuesta a todo y que busca respuestas. Su acercamiento a Mikel hará que descubramos la cara B de ese mundo y del mismo Mikel, dando luz a su pasado y a cosas que ha dejado atrás. Si bien el principio parece algo lento, es necesario para adentrarnos en la psique de nuestro protagonista, mientras el Reino es una vorágine de preguntas-actos-respuestas, que te enganchan hasta que llegas al final.
La estructura está muy bien planteada y los momentos de tensión y de giros están bien colocados y compensados. En conjunto es una historia que te adentras en lo que el dinero y el poder pueden costar y en el peso de las decisiones humanas, con un buen balance entre la introspección y el avance de la trama.
Diferente. Para pensárselo . No te gusta la gente? Serías capaz de aceptar tenerlo todo para trabajar “ de la tuyo “ dejando otras todos tus problemas ? O tus problemas van contigo donde sea que vayas ? Una sorpresa de lectura. Seguiré al autor, mis 5 estrellas
Novela que atrapa desde la primera página, con una trama que no deja indiferente, con giros inesperados y con una visión preclara de un futuro más que posible. Si quieres personajes bien construidos y una trama desafiante, este libro es muy recomendable.
Los libros de Ciencia Ficción me encantan porque presentan una trama fantástica que pretendemos que se haga realidad en un futuro lejano. Sin embargo, esta distancia cada vez se acorta más y lo que pretendidamente debería tardar bastante en ocurrir en nuestras vidas se ve venir a una velocidad desbocada. Este es el caso de "Un Reino Feliz", que presenta una historia que debería enclavarse en el futuro, pero que estoy seguro que sus cimientes ya se han establecido en alguna parte de nuestro planeta. Sin desvelar nada de la trama, en la sinopsis se pueden obtener pistas jugosas, "Un Reino Feliz" presenta a un personaje con el que muchos podemos identificarnos. Alguien aburrido, desesperado, descontento, obsesionado con su monótona e insulsa vida que necesita un cambio drástico en su existencia. Además, oculta un pasado que le lastra hasta la exasperación. Por eso disfrutamos (y sufrimos) con él cuando se atreve a internarse en el Reino y enfrentarse a todos sus secretos. Avedon tiene un talento especial para crear personajes que se ganarán nuestro afecto desde las primeras páginas. Ya lo hizo en los dos primeros libros de la trilogía de Brin, pero aquí es capaz de dotar cada página de una emotividad sensacional que te hará vivir plenamente las andanzas de Mikel. Además, la característica prosa-poética que nos regaló en "Histerias Ficticias" y que templó en "Sueños Luz" y "Lágrimas Negras" se vuelve pura belleza literaria en este Reino, que deja maravillosas frases que te harán deleitar por su belleza o te harán pensar por su relevancia social y hasta metafísicas. Leer a Avedon es saborear un buen manjar literario que además ejercitará tu capacidad mental y emocional. Del impresionante y sorprendente final no voy a decir nada, evidentemente, solo que este maravilloso thriller futurista es mucho más de lo que aparenta y te dejará sentimientos dispares al terminarlo. En mi caso, una maravillosa sonrisa de satisfacción, por la historia vivida y por el tiempo dedicado a saborearla que, aunque he intentado dilatar en lo máximo posible, me ha empujado a devorarla demasiado rápido. Recomendado para mentes inquietas, deseosos de vivir experiencias apasionadas y amantes de la buena literatura. Gracias Nicholas, nunca me defraudas.
📢 Escritor madrileño nacido en 1975 que escribe bajo pseudónimo ante la necesidad de separar el mundo literario de su yo real.
📢 Según explica el autor en una entrevista, el nombre de Nicholas Avedon lo construyó a propósito ya que la scifi es un género dominado por los anglosajones. La fotografía es otra de sus aficiones y a ello se debe el apellido Avedon, en homenaje a uno de los grandes fotógrafos de moda del siglo XX.
🅞🅟🅘🅝🅘🅞🅝
Esta novela llegó a mis manos gracias a @babelioenespanol y su #masacritica. Y menudo descubrimiento. Decir que ha sido una sorpresa de libro, tanto por su trama como por la calidad literaria del autor. Me embarqué completamente a ciegas en su lectura y ha sido todo un acierto.
"Un reino feliz" es una distopía con tinte de novela negra. Una mezcla extraña pero que funciona, una obra inusual y original donde se explora una existencia sometida a leyes regidas por la ausencia de escrúpulos, sin límites y con normas donde la ética brilla por su ausencia.
Pero para mí ha sido sobre todo una novela de sentimiento, oscura y repleta de dolor. Su protagonista, muerto en vida. Sorprendente.
Cuando la pena se adueña de la existencia no hay lugar para la esperanza y el abismo puede ser el mejor de los finales.
🅝🅞🅣🅐: 🌕🌕🌕🌕🌑
Si no se ha llevado más puntuación es porque se me ha quedado corta. Me hubiera gustado que se desarrollará y saber más sobre la isla imaginaria, o no tanto, creada por el autor. Sin duda leeré sus primeras novelas. De cabeza. Muy recomendada si te gusta la ciencia ficción y las obras originales.
¿Y si supieras de la existencia de un nuevo país? Uno donde no exista la guerra, los problemas, la enfermedad, el paro... Un país donde recibes un sueldo extraordinariamente alto a cambio de trabajar en tu campo.
¿Increíble verdad?
Esa es la base de Un reino feliz, donde el top mundial ha construido "El Reino", un nuevo país donde todo es perfecto. ¿El problema? El gran proceso de selección. No todo el mundo es apto para entrar en el paraíso, aunque, ¿lo será realmente una vez que estés dentro?
En esta aventura acompañaremos a Mikel, un ingeniero que ha caído en la rutina, al que su vida le pesa y al que la idea de irse al Reino le parece de lo más tentadora. Y aunque a bote pronto podamos dudar sobre sus motivos, sus constantes conversaciones con el psicólogo nos dejarán entrever muchas de sus ideas.
Trabajo sin cesar, concentración al máximo, tiendas 24h... y todo lo que un ser humano puede desear para el ocio lo esperan en la tierra prometida. Un lugar donde los meses parecerán años.
Y es que en todo el tiempo que podemos compartir con Mikel en El Reino, veremos todo tipo de personajes a su al rededor, cada uno, a mi parecer, pueden tomarse como una crítica a la sociedad.
Sin duda, mención especial a Mona, quien nos irá descubriendo poco a poco la verdad sobre el Reino y las 19 páginas de cláusulas que lo rodean.
Interesante distopía que a su vez podría llegar a convertirse en una realidad. Durante la trama llegas a plantearte reflexiones bastante interesantes sobre el mundo y la sociedad en la que vivimos. La trama engancha, el personaje principal está construido de forma meticulosa y desde luego que su carácter y las decisiones que va tomando no te dejan indiferente. A veces resulta odioso empatizar con él y entonces vuelves a parar a reflexionar. El final es el broche de oro a una lectura que desde luego merece la pena.
La novela me llamó la atención por ser una distopía, lo que no me esperaba era la personalidad del protagonista, me podría hacer una idea después de haber leído "1984" de cómo podía maravillarme, pero sin embargo fue fascinante igualmente porque el protagonista estaba al límite. Al igual que sus pensamientos y cada uno de ellos parecía que superaba al anterior de cómo una persona amargada podía pensar y de qué forma tan irónica y despectiva a la vez que va cayendo en picado.
Si os gustan las distopías y la ciencia ficción este libro es para vosotros, además de contener bastante drama.
Libro adictivo , fácil de leer y con buena estructura. Nicholas Avedon logra que te metas en el papel de los personajes usando una psicología que te hace valorar lo que tenemos. Un final que nunca esperarás.
En esta novela conocerás la historia de Mikel, un ingeniero descontento con su vida que, tras un desengaño amoroso, decide dejar su vida atrás y comenzar en un nuevo trabajo en “El Reino”, una nación idílica donde, a cambio de tu entrega total a su proyecto, te verás liberado de todas tus emociones negativas.
Todo parecerá perfecto hasta que su camino se cruce con el de cierta mujer que le descubrirá los secretos de la “Isla”.
Pasión, desapariciones, excesos, control y un final que no te dejará indiferente y que recuerda a las películas de ciencia ficción distópicas es lo que encontrarás en sus páginas, que hacen que vaya directamente a la librería.
Si tuvieras que elegir, ¿preferirías paz mediante la sumisión o libertad mediante el sufrimiento?