¿Qué? ¿Queeeeee?
¿En serio se puede hacer una especia de historia de amor, pero con un toque macabro justo al final?
Sí, se puede, y este relato largo es una de las pruebas más grandes que he encontrado, en donde lo terrorífico y el romance conviven mano a mano, al grado que en algunos momentos te puedes llegar a confundir con lo que esta viviendo el amigo del protagonista.
Sí, a quien le pasa todo ese asunto es al amigo, y si les soy sincera, no quisiera estar en sus zapatos. Siendo perseguido por el fantasma de su amor perdido y empezando a dudar de su sanidad mental.
Las cosas claramente terminarán mal para él, pero conforme avanzamos en la lectura descubrimos que tanto se han desviado las cosas en ese amor que, tristemente, nunca pudo ser.
Tengan cuidado con el ruido que viene al otro lado de la pared.