En esta opinión la palabra más destacada es “Madre” como no puede ser de otra manera ya que es un bello homenaje a todas las madres del mundo por parte de sus vástagos y, además, es el primer libro que el autor traduce al español, lo que hace que sea doblemente especial.
Da a conocer dónde y quién consiguió que se instituyera el día de la madre, aunque después difirió en cada país. Por ejemplo, en España fue un poeta valenciano quien escribió “Himno a la madre” con el que realizó un llamamiento público para que las madres recibieran el reconocimiento merecido por dar vida, su valentía y por su entereza ante la pérdida, en épocas convulsas, de hijos y esposos.
El autor nos da a conocer una recopilación de textos epistolares o misivas (cartas) de personajes célebres de la historia escritas a sus madres. No siguen un orden cronológico sino temático, guiándose por los sentimientos plasmados en dichas cartas.
Séneca, Napoleón Bonaparte, Federico García Lorca, El Marqués de Sade, Oscar Wilde, Emily Dickinson, Machado, Edgar Allan Poe, Kafka, Simón Bolívar… Son algunas de las celebridades que plasman sus sentimientos en el centenar de cartas que contiene este libro.
Cartas llenas de amor, devoción, desesperación, amparo, agradecimiento, despedida, pérdida, añoranza síndrome de Edipo, reproches… Y no solo a sus madres biológicas, sino a mujeres que ejercieron el papel de madre sin serlo, tales como nodrizas, tías, hermanas, suegras, madres de amistades, etc.
He de decir que este libro me ha emocionado sobremanera ya que una madre es lo más grande que se tiene en este mundo y se deben valorar hasta el infinito, por su fuerza, entereza, amor, dedicación, lucha, sacrificio, enseñanzas y dureza, en ocasiones, por nuestro bienestar, ya que cuando nos sintamos desamparadxs por su ausencia debido a la pérdida… Solo nos quedarán sus recuerdos, como es mi caso.
La portada es una auténtica belleza y la edición un trabajo minucioso y exhaustivo por parte del autor a quien felicito. Al final del libro hay una carta en blanco para escribírsela a nuestra madre, un regalo perfecto para ese día tan especial y merecido.