¿Qué sacrificarías por borrar un mal recuerdo? Una amiga del alma y un primer amor son las experiencias con las que construimos nuestra memoria. La neurocientífica Catalina Tagle sabe dónde están esos recuerdos, para qué sirven y, tal vez, cómo desactivarlos. Porque ¿quién dijo que hubiera que mantenerse leal a la persona que somos cuando nos enamoramos por primera vez? Sol construye recuerdos y vive dentro de ellos como si fueran una casa. Eduardo Zarza, su padre, construye edificios y se ha hecho rico gracias al frenesí inmobiliario. Teo, su marido, querría despertar en Eduardo la simpatía que le tiene el resto del mundo. Y Matilde, su mejor amiga, ansía mudarse a otra vida, más segura y mejor. Cuando Eduardo entra en un periplo hospitalario que pone patas arriba su vida, la de Sol y su estrecho círculo de confianza, la única salida es preguntarse hasta qué punto definen lo que somos nuestros amores, nuestras memorias o lealtades; un dilema que la doctora Tagle ya ha planteado a Melania, una exgimnasta en busca de una identidad para su cuerpo perfecto. Con una prosa concisa y evocadora, cargada de ironía y madurez, Eva Cruz plantea una reflexión que nos acompañará mucho tiempo después de finalizar esta magistral novela: ¿qué le pasa al primer amor cuando le caen encima veinte años?
He de decir que compré este libro por error, sin leer la sinopsis, pensando que sería una trama completamente distinta, y me he llevado una grata sorpresa porque me ha encantado. Es diferente a todo lo que he leído hasta ahora, una historia familiar, actual y futurista al mismo tiempo. Trata temas cotidianos, como la amistad o el amor pero también habla de política, neurología e incluso del Covid. Está muy bien escrita.
Me gustaría comentar, además, una reflexión a la que he llegado, y es que cómo de importante es la gente que te rodea, hasta el punto que todos tenemos a tres o cuatro personas que sin ellos la vida se nos tambalea. En caso de Sol, estas personas son tan importantes que la definen como persona. La protagonista es sol, pero realmente su personalidad se forma a través de los personajes que la rodean, tiene una personalidad moldeable por su padre, Teo y Matilde, de quienes sí se trazan muchos rasgos de su personalidad. ¿Quién es realmente Sol?
Qué grata sorpresa. Había leído cosas buenas de esta novela, pero no, no me esperaba lo encontrado. Temas de calado (especulación inmobiliaria, desahucios, las secuelas de la pandemia, familia, amistad...) tratados con mucha perspicacia y de la mejor manera posible en una novela: a través de los personajes. Talentazo para la metáfora. En cuanto a la estructura, si bien no cuenta las historias de manera lineal, tampoco te marea hasta el punto de no saber en qué época estás. En fin, esta va a ser una de mis lecturas más disfrutadas de este año.
Me llamó la atención la Pagoda de Fisac de la portada y, sobre todo, el planteamiento de desactivar ciertos recuerdos a través de la neurociencia cuando estos no permiten seguir viviendo. Es original la metáfora entre la construcción/destrucción inmobiliaria en España (burbuja inmobiliaria, desahucios, etc.) y la creación/desactivación de recuerdos.
Sin embargo, no me ha gustado el resultado. Los saltos temporales de cada capítulos hacen que no se llegue a conocer bien a los personajes, ni cuando eran jóvenes ni en el presente. Y los líos amorosos entre los personajes resultan forzados y desencadenan el conflicto final, en el que el ritmo de la novela se acelera, y cuyo desenlace me ha parecido artificioso.
En general es un buen libro, al principio realmente no me gustó nada pero mientras más avanzas más te dan ganas de seguir leyendo.
El mejor personaje sin duda es Matilde, se me hizo un personaje interesante y que hubiera sido bueno saber más de ella y de su familia. Sol al principio no me la tragaba, pero en el transcurso del libro empiezas a enterderla y empatizar con ella.
Los saltos de tiempo que había a veces simplemente no me importaban.
Menuda sorpresa! Me ha gustado mucho tanto la historia como la forma de contarla, no sólo la estructura sino también el lenguaje que utiliza, esas frases que te dejan boquiabierta. Me ha dejado bastante fría el abrupto final, de repente un desenlace que esperaba más elaborado, pero supongo que es como la vida, es lo que hay
Un libro dominguero. Te vas de fin de semana y quieres llevarte una lectura leve, esta puede ser tu opción.
Le falta meterle carnita, sobretodo a algo que parecía ser parte crucial de la trama del poder someterse a poder eliminar recuerdos traumáticos que no te abonan en tu crecimiento personal.
“El ojo operado no le sirve para ver, pero los dos le sirven para llorar.”
La sutileza con la que autora toma el tan profundo tema de los recuerdos y la posibilidad de poder eliminarlos no hace justicia a las reflexiones éticas, prácticas y nostálgicas que genera la lectura de esta historia ¿Qué recuerdo eliminarías? ¿A quién le dejarías el poder de escoger ese recuerdo? ¿Qué parte de ti estas dejando perder?
Pues estuvo bien ????? me esperaba algo distinto, pudieron sacarle provecho a esto de eliminar recuerdos y ver qué pasa con las personas después de eso pero había demasiado relleno de sus pasados. La historia de los personajes se me hizo bien Zzz. Ni entiendo a qué quiso llegar