En el contexto de una mercantilización abusiva y del debilitamiento de la vida pública, Víctor Vich afirma que las políticas culturales son decisivas para activar cambios sociales y para proponer símbolos que alteren la percepción de lo existente.
Este libro comenta un conjunto de intervenciones urbanas que han intentado visibilizar fallas estructurales, exclusiones diversas y duras relaciones de poder. Los ensayos que componen este libro sostienen la importancia de estos nuevos lenguajes en vías al intento por construir una sociedad nueva.
Representa la oportunidad de observar a la cultura, como un eje transversal dentro de las políticas públicas. El reduccionismo de la cultura es superable a partir de las acciones de la ciudadanía, que, según el autor, puede tomar su cotidianidad en sus manos. la utopía está en nuestro día a día, inclusive en las luchas.