Los habitantes de El Silo temen a la fiebre, una enigmática enfermedad que se lleva a aquel que la contrae. Los rumores cuentan que los afectados huyen al desierto, el lugar elegido para morir y del que nadie ha regresado jamás.
Sin embargo, cuando las pertenencias de los vecinos comienzan a desaparecer con un nuevo brote de fiebre, Patrick, el sacerdote del pueblo, sospecha de la conexión entre ambos fenómenos. Abigail, una mercader que sueña con abandonar esas tierras, es acusada tanto de los robos como de la epidemia; y Ben, el hijo de la sheriff al que nadie respeta, debe hacerse cargo de la situación y ocupar el puesto de su madre.
Antes de que el trío pueda resolver el misterio, un acontecimiento insólito hará que su realidad se tambalee: un forastero llegará desde el desierto. Un extraño de aspecto espeluznante que les hablará de maldiciones, leyendas, amos... y esclavos.
Esta historia es toda una aventura a un lejano oeste con toques mágicos. Nos encontramos con un pueblo de lo más extraño, unos objetos peculiares, un misterio que se debe resolver, unos escarabajos que serán clave y unos protagonistas de lo más variopintos. Creo que es una novela que da mucho juego para hacer teorías, mantiene la tensión y con cada capítulo todo es más envolvente. La ambientación me parece muy conseguida, es fácil imaginarse ese terreno tan seco y arenoso. Pero lo mejor, en mi opinión, son los protagonistas y el equipo que forman. Tenemos una mercader que no cae nada bien en el pueblo, un sacerdote bastante peculiar, el hijo de la «sheriff» al que nadie respeta y un forastero de lo más extraño. Es curioso verlos relacionarse. Mi favorita ha sido la comerciante, al hombre religioso no he acabado de pillarle el punto y con los otros dos he congeniado bastante bien. El final —apoteósico, por cierto— me ha dejado con cierto sabor agridulce.
Una novela juvenil ambientada en el lejano oeste con toques fantásticos, maldiciones, leyendas, animales y héroes que he disfrutado mucho.
El planteamiento es superoriginal y es de lo que más me ha gustado desde el inicio. Me encantan estas historias de fantasía que se alejan de los cauces típicos para coger un desarrollo y una ambientación más inusual. También ha sido muy refrescante la diversidad de protagonistas, desde el chavalín ingenuo al cura con problemas de gestión emocional y bebida.
Aun así... me ha costado meterme en la historia. Se me hace raro cuando la narración te está mostrando los pensamientos de un personaje y en la siguiente línea pasa a otro punto de vista abruptamente. Además, desde el inicio era todo bastante evidente y no ha conseguido engancharme hasta pasada la mitad.
Estamos ante una novela de trama lineal con diferentes voces gracias a la riqueza de sus personajes, que resultan de lo más variopintos: de múltiples edades y con caracteres muy diferenciados.
Me ha gustado mucho el tipo de magia empleada y la manera en la que se hace uso de esta a modo de crítica hacia la esclavitud. Una magia sencilla y muy fácil de comprender pero que da mucho juego, sobre la que se sustenta toda la trama y que repercute de manera directa en la ambientación de la obra, también muy bien lograda.
Debo decir que me ha dado la sensación de que la trama avanza un poco a trompicones, con picos de acción seguidos de partes más pausadas que, en algunas ocasiones, se me han antojado algo largas, echando de menos un punto más de dinamismo.
En mi opinión, la novela se encuentra en ese limbo entre lo juvenil y lo adulto. Por su lenguaje sencillo y el tipo de personajes, me parece una lectura ideal para aquel lector de 15 o 16 años que va en busca de aventuras con una pizca de magia. Además, su vertiente crítica y las varias enseñanzas ocultas entre sus páginas, no hacen más que reforzar, en mi opinión, su idoneidad para ese público lector que empieza a alejarse de obras orientadas hacia un público más infantil-juvenil, pero que todavía tiene mucho por aprender y actitudes que desarrollar.
El libro me ha gustado bastante. Me apena un poco no haberlo leído antes, porque creo que lo hubiese disfrutado más en mi adolescencia temprana.
Me gustaría destacar dos puntos: las descripciones y los personajes. Valoro especialmente las descripciones de este libro. Los autores siempre logran encontrar la palabra precisa y sumergirte en la historia y su ambientación. Esta última también es uno de los aspectos positivos de la novela, ya que recuerda un poco a esas películas del oeste americano. En cuanto a los personajes, he disfrutado mucho con todos ellos, incluso con los antagonistas. La evolución de Ben (al principio no me caía bien) y Agro es alucinante y logran despertar el interés del lector. La escena final de Agro contra otro personaje, que no mencionaré para evitar spoilers, es muy emocionante e inteligente. Sin embargo, mi personaje favorito es Patrick. Es el que llama más la atención al principio de la novela y logra mantenerla hasta el final. También me ha gustado la historia de los vínculos con los objetos. Me parece que esta inspiración en Aladín (que no llega en ningún momento a ser un retelling) es muy interesante. Hago una pequeña mención al apartado de agradecimientos y el último párrafo. Me ha gustado jajaja.
Por otro lado, hay algunos aspectos de la novela que no me acaban de convencer. El primero, y el más grave en mi opinión, es la "venta". No diré más para no destripar el libro a los otros lectores, pero sentí que no funcionaba bien y que en cierta medida echaba a perder el potencial de la novela. En segundo lugar, siento que la historia se podría haber resumido en menos hojas. Se hace una lectura un poco larga. Pese a estos dos detalles, animo a todo el mundo a leer esta novela y a formular su propia opinión sobre ella. En ningún momento he sentido que sea una pérdida de tiempo, sino todo lo contrario, ya que me ha brindado horas de entretenimiento con las aventuras de estos amigos.
En cuanto a la edición del libro, se hace muy cómoda de leer. Tiene una portada atrayente, es cómodo de mantener abierto y guarda una pequeña sorpresa en su interior: ilustraciones de momentos interesantes de la historia y sus personajes.
Esta novela me llamó la atención por su prometedora trama y ambientación, pero ha conseguido engancharme por muchos otros motivos. La ambientación y la trama se complementan perfectamente, porque las descripciones te meten en un clima de aislamiento y peligro. Los dos lugares principales en los que se desarrolla la acción están muy bien descritos, hasta el punto de que podía imaginarme a los personajes moviéndose por ellos perfectamente.
Otro gran punto a destacar son los personajes. Siempre me gusta ver el trope de found family y a esto se le añade que tardan bastante en confiar los unos en los otros, por lo que se hace aún más entretenido y enternecedor de leer. Individualmente, cada personaje tiene una personalidad más compleja de lo que parece y una evolución a lo largo del libro, que se ve sobre todo al final.
Por último, quiero destacar el argumento principal: la "enfermedad" que sufren todos los personajes. Los autores te introducen en ella desde la primera línea y en los primeros capítulos se siente como si estuvieses muy lejos de resolver el misterio, así que en mi caso no paraba de leer. Quizás las partes que se centran en el otro grupo de personajes son un poco más lentas, pero también añaden muchos elementos relevantes a la trama. En general, esta historia ha sido una grata sorpresa que me tuvo enganchada desde la primera hasta la última página.
Una novela de 10, la trama es muy interesante y aunque el libro es bastante largo, en ningún momento se hace pesado ni sientes que sobren cosas. Los personajes son el centro del libro, sobretodo su evolución y cómo aprenden a unirse para afrontar los problemas.
Mención aparte a la edición que es una pasada, es uno de esos libros que da gusto tener en la mano. Las ilustraciones son preciosas, tanto la de la portada como las interiores y los retratos finales de los protagonistas. Lo único que he echado en falta en algún momento, es un mapa.
Es el primer libro de Helena y Vicent que leo y me ha encantado, muy recomendado.
Sigo un poco en shock con esta novela. Me adentré entre sus páginas sin leer nada de nada de ella, así, a la aventura y sí, menuda aventura he vivido. Un viaje al lejano oeste con toques mágicos y extraños que te mantienen enganchadísima de principio a fin.
Cuando comienzas la historia no sabes bien que está ocurriendo y mil teorías se forman en tú cabeza pero conforme vas avanzando, capítulo a capítulo, todo es aún más sorprendente de lo que te podrías haber imaginado.