El Donbass es una región histórica comprendida por las dos provincias más orientales de Ucrania, Donetsk y Lugansk, y caracterizada por su alto nivel de industrialización y urbanización, además de su cercanía, tanto geográfica como cultural y política, con la Federación Rusa. En el otro extremo del país, el occidente es predominantemente agrícola y proclive al nacionalismo. Estos dos mundos supieron convivir en paz durante casi un cuarto de siglo de independencia, pero en 2014 estalló la guerra.
Soldados locales, rusos y de otros países forman ahora un ejército regular y asalariado en el que confluyen comunistas y añorantes del zarismo, izquierdas y derechas unidas por el enemigo común.
Al otro lado de la línea de contacto hay fuerzas ucranianas que responden al gobierno central, pero también agrupaciones paramilitares de extrema derecha en las que resuena el neonazismo. De alguna forma el Donbass se convierte así en una suerte de pequeña Segunda Guerra Mundial en la que hay nazis y comunistas, pero también en una renovada Guerra Fría a escala que enfrenta a un sector apoyado por Moscú y a otro apoyado por occidente, por la OTAN.
Para los sucesivos gobiernos en Kiev se trata de una invasión de Rusia a una región en la que se habla ruso y cuyos habitantes con frecuencia se identifican como étnicamente rusos. Pero la realidad es más compleja.
Este libro salio a finales del 2021, cuando el conflicto parecía ya olvidado, algo que evidentemente demostraría lo contrario a principios del 2022. Se que hay una segunda edición obviamente actualizada. El libro relata el conflicto en el donbass desde el lado principalmente de los civiles involucrados en la guerra. Desde civiles de todos los rincones del mundo que por principios decidieron ir a combatir junto al donbass, hasta militares profesionales, así como profesionales y trabajadores natos. Todos de alguna manera involucrados en la guerra, ya sea tomando las armas o no. La conclusión pareciera ser clara: Desde ucrania se alimento un fuerte odio hacia la region del donbass, y esto repercutió fuertemente en los habitantes de la region y en las decisiones que tomarían posteriormente. Claro, hay claro oscuros. Ni todos los rusoparlantes de ucrania son unos santos ni todos los ucranianos unos diablos. En ninguna guerra las cosas son fáciles, pero hay algo que si es claro: la presencia de nazis en el lado ucraniano es algo alarmante, y viendo como desde occidente se los vino blanqueando en los últimos meses, es vergonzoso.
En líneas generales es un buen libro, simple, con testimonios de civiles, quizás los mas importantes, ya que son los primeros en pagar las consecuencias de las guerras