En este libro conoceremos a Helena, una chica de ciudad, tímida, algo olvidadiza e insegura que en su primer año de universidad conocerá a Josh. Josh es el polo opuesto a ella: extrovertido, divertido y un conquistador nato; pero la conexión y la amistad que tienen es inquebrantable. Hasta que esa tensión que sienten explota. Años después, Helena llega al rancho de Blake, un reservado y orgulloso vaquero, hermano de Josh. Ella necesita pedirle algo, algo muy importante. Pero primero tendrá que ganarse su amistad. ¿Qué necesita Helena de Blake? ¿Qué ha pasado entre ella y Josh? ¿Podrá vivir una chica urbanita en ese rancho? Porque la fuerza de la atracción es imparable.
Con una pluma ágil, ligera y preciosa, Chloe nos trae una bonita historia llena de amor, pasión, amistad, familia y segundas oportunidades. Helena es guapa, inteligente y está enamorada de su mejor amigo, pero le da miedo romper esa amistad tan intensa que tienen. Josh, por su parte, es un poco canalla, le encanta ligotear con todas, excepto con su mejor amiga, a la que adora. Cuando los acontecimientos se precipiten, y Helena se vea obligada a ir a Paradise Lake, un nuevo mundo se abrirá ante sus ojos.
Un precioso rancho, trabajo duro, caballos, toros salvajes, un campo de girasoles, una niña de armas tomar, una abuela a la que no se le escapa una, secretos, problemas y un cowboy gruñón en una novela narrada entre el pasado y el presente, dividida en tres partes, y con un final de infarto que da pie a una segunda parte que ya tengo preparada. Si os gustan las novelas de superación, de esperanza y de reencontrarse a uno mismo, no os podéis perder esta historia. Os robará al corazón.
Os dejo una de las frases que más me han gustado: “Había palabras tan crueles que la herida que producían no podía curarse con una tirita”.