“Cada uno de nosotros es el centro de un Universo. Lo que vemos, oímos, sentimos… es el producto de nuestra actividad interna. Nada es más valioso que nuestra experiencia vivencial. El vehículo de las transformaciones es únicamente un viaje al Universo interno; reminiscencias verbales de su contenido y transformaciones… Representa, en parte, el sentido de una búsqueda de la esencia”.Los pasos que da el hombre no son sino los que le conducen al encuentro consigo mismo; todo individuo se halla siempre en el camino que ha de llevarle hacia su yo interno, hacia su autoconocimiento. La ciencia nos ha ayudado bastante en este respecto. Disciplinas como la filosofía, meditación trascendental, fisiología, psicología, etc., contribuyen continuamente, a su manera, al logro de tal meta. La psicología ha tenido una gran participación en este proceso; los prácticos del área descubren cada día rincones más recónditos de la personalidad. La mayoría de ellos considera que al hombre se le define por su expresión conductual; sin embargo, el autor del presente libro, eminente profesional, difiere enormemente de sus colegas cuando señala que para interpretar al hombre no basta con clasificarlo solamente por su manifestación conductual, también es necesario estudiar a fondo su actividad interna, los detalles que no manifiesta.
Jacobo Grinberg-Zylberbaum fue un neurofisiólogo y psicólogo mexicano. Se dedicó a estudiar el chamanismo mexicano, disciplinas orientales, meditación, astrología y telepatía a través del método científico. Escribió 46 libros acerca de estos temas. Se encuentra desaparecido desde el 8 de diciembre de 1994 bajo circunstancias desconocidas.