Durante los últimos treinta años se ha ido desarrollando una nueva producción de conocimiento denominada «Her-story» o Historia de las Mujeres, que pretende valorar una experiencia femenina ignorada, e insiste en la participación de las mujeres en la construcción de la Historia. La autora sintetiza las aportaciones de los 'diversos feminismos' y las diferentes líneas teóricas desarrolladas en la 'Historia de las Mujeres', para después reflexionar sobre las repercusiones de ésta en el campo de la Arqueología y el seguimiento y evolución de la Arqueología de Género. Es en la última parte del texto donde la autora explica sus planteamientos acerca de esta disciplina.
Licenciada en Filosofía y Letras, realizó su doctorado en Sicilia, obteniéndolo a los 25 años. En 1976 se incorporó a la Facultad de Geografía e Historia en el departamento de arqueología y antropología. Posteriormente, se trasladó a Nueva York, donde hizo un máster en la Universidad de Columbia para profundizar sus conocimientos sobre medición de huesos. Sus excavaciones y trabajos arqueológicos se centraron principalmente en la Edad del Bronce mediterránea.
Relacionada activamente con el movimiento feminista, fue una de las pioneras en promover el interés en las disciplinas históricas hacia los problemas de las mujeres, tanto en la programación de docencia como en publicaciones e investigación. Entre sus aportaciones a la arqueología destacan los análisis sobre medios de trabajo y sobre representaciones figurativas de la prehistoria europea, o sobre relaciones sociales a partir del estudio de necrópolis y unidades domésticas. Fue profesora titular del Departamento de Prehistoria de la UAB desde 1987 hasta su muerte el 13 de enero de 2010, de un infarto cerebral.
Se trata de una buena introducción a los estudios feministas en la arqueología, por supuesto, en la actualidad algunos de sus planteamientos están un poco desactualizados; la primera parte aborda distintas corrientes del feminismo, haciendo cierto énfasis en el feminismo de la diferencias francés e italiano, aún cuando claramente esta corriente particular a tenido una muy escasa presencia en los estudios feministas en la arqueología. Una crítica en particular que tengo de este libro es que sitúa en el mismo plano político al feminismo lésbico y a la teoría queer, lo cual resulta sumamente extravagante, dadas las claras diferencias político-metodológicas de estas corrientes, otro elemento es su rechazo a las teorías "matriarcales" las cuales ella en cierta forma reduce a los planteamientos decimonónicos de Bachofen; en la actualidad distintas académicas e intelectuales feministas y no feministas han mostrado con todo el rigor científico la existencia de distintas sociedades igualitarias y centradas en la mujer, las cuales podríamos definir como matriarcados. En general es un buen libro, particularmente para aquella/os que estamos interesados en introducirnos a la arqueología feminista.