La producción teatral de Gregorio de Laferrere funciona en este libro como eje literario en sus nexos históricos, en un momento que la élite liberal reconoce sus límites y se repliega intentando sobrevivir frente al avance del radicalismo, los socialistas y las huelgas de la anarquía. Las aproximaciones de Viñas de manera alguna acentuarán los gestos de Laferrere para reincidir en un mito indudable e idéntico a sí mismo, sino para rescatarlo mediante la impregnación en sus actos.