La verdad, me parece admirable cuando la gente no tiene miedo de mostrar sus partes más vulnerables y sensibles. Sin duda la mejor parte para mi, es el final; un romance pasional no condenado a la cotidianidad, corrompiendo cualquier regla social. Un amor emocional, no racional.
Me parece que es un libro fácil de leer, quizás confuso por tantos nombres, pero con cada personaje y personalidad de la familia, la historia va fluida, y es fácil identificarse como Mexicano. Se siente como una historia cercana; real.
Me gusta la crítica que hace hacía este machismo mexicano de manera respetuosa, y en general hacia estas ideologías mexicanas (más presentes en las mujeres) que podrían y son cuestionadas hoy en día.
Me gustó mucho las partes en las que cita a otros autores como Gabriel García Márquez, e incluso me dieron ganas de leer más de esos autores.
Sin duda me quedé con un sabor muy bonito. Y fue genial, a través de las palabras, conocer un poco más a la autora.
Por mi mala memoria, se me hizo muy complicado el inicio. No lleva un orden cronológico a través de las generaciones de mujeres Rojano, así que se me hizo un poco difícil seguirle el paso. Pero una vez que me rendí a tratar de recordar quién era quién, puse más atención a la historia y disfruté el retrato de México en distintos años. Este retrato histórico y su contraste con el final es interesante, pues deja claro que, al final, las maldiciones familiares no son más que las generaciones de prejuicios y adoctrinamientos que nos persiguen.