Con esta novela, al parecer y según ciertos expertos, Gil Brewer consiguió una de sus mejores obras. Sentía curiosidad, y la verdad, sin ser ninguna obra maestra, tampoco puedo decir que me sienta decepcionado. Es una novela que se lee del tirón, gracias a la fluidez narrativa que posee Brewer, y en la que, parafraseando el mundo de la dramaturgia escénica, "cuando en un acto termina con un clavo apuntalado en la pared, en el acto siguiente debe colgarse un cuadro". En este sentido, Brewer es un no parar, sin tiempos muertos, fluidez total, densidad narrativa pese a sus poco más de 100 páginas, gracias en parte a algunos saltos al pasado con los que modelar mejor la psique de los personajes y sus traumas. Aquí se nos cuenta la historia de un hombre, al que su mujer ha dejado por otro hombre, con recurrente uso al alcohol, y que se verá atrapado en una espiral de crimen, violencia y secuestro, y en donde Brewer, a partir de la interacción del prota con algunas de las féminas que aparecen (desde su fallecida mujer, hasta su actual y abnegada pareja, pasando por la propia mujer víctima del secuestro del título e incluso la amante del marido de ésta última implicada en la trama...) presenta nuevamente a personajes femeninos duros y con carácter, algunos positivos otros negativos (en el caso de éste último, a partir de la reelaboración de los modelos clásicos de la femme fatale legados por el universo de Cain y demás coetáneos de los 30's) y donde el sexo, más explícita o veladamente, juega siempre un papel importante. Los bellos parajes próximos a las costa de Florida, como en otras obras de Williams o Macdonald, acaban por conferirle el plus adicional de encanto a la trama. Es por tanto una novela que recomiendo y que me hace seguir adentrándome en este mundo tan fascinante y tan oscuro...lo de oscuro lo digo porque buena parte de su obra, como la de Charles Williams y algún otro con el que comparte ciertas afinidades temáticas, permanece hoy irremisiblemente relagada al triste olvido, con editoriales y librerías sacando a la venta por enésima vez la reedición de turno de El halcón maltés o El talento de Mr Ripley y olvidando a toda esta gente. Buena novela, seguiremos con este tipo muy interesante que es Brewer. Afortunadamente aún me quedan algunas novelas suyas por leer.