Es un 3.7
La máquina del silencio es un libro que pertenece a un género literario que para nada leo: thriller. Sin embargo, decidí darle una oportunidad debido a que varias personas me comentaron que el libro mezclaba este género con la ciencia ficción. Fue una lectura bastante diferente, con sus respectivos puntos a favor y en contra. Así que, sin más preámbulo, hablemos de los puntos positivos de la historia:
En primer lugar, el libro ocurre en Puerto Paloma, uno de los espacios narrativos mejor construidos que he visto durante mucho tiempo. El lector puede sentir el calor que hace cuando se camina por la plaza central, oír los bicitaxis que pasan cerca de la casa de Jordan y percibir el cambio de atmósfera tras entrar al INAT. Estoy segura de que si alguien decidiera hacer un mapa de Puerto paloma este quedaría igual al de un pueblo real. El autor es bastante detallado con las descripciones de los edificios que conforman el pueblo y se toma sus capítulos para construirlo.
En segundo lugar, está la dinámica de los protagonistas. Por un lado tenemos a Jordan, un exsargento jubilado que mantiene la calma en situaciones extremas sabe liderar y no deja que su prestigio le nuble el juicio; mientras que por el otro está Esperanza, una patrullera impulsiva, sarcástica, valiente y noble. Dos personalidades diferentes que se complementan. Conforme avanza el libro su relación de trabajo se transforma en una gran amistad; ambos respetan al otro, saben escucharse, entienden las debilidades/fortalezas del otro y comparten el mismo humor. Estos rasgos generan una dinámica fluida y verosímil.
En tercer lugar, tenemos los finales de capítulos. El autor tiene la virtud de acabar la mayoría de los capítulos en un punto de tensión narrativo que deja al lector sorprendido, preocupado o preguntándose qué rayos va a pasar, lo cual dinamiza bastante la narración. También, gracias a los cortos que son los capítulos, el ritmo narrativo se mantiene contaste y fluido durante la mayoría de la obra.
En cuarto lugar está la creación de otros textos de carácter narrativo como lo son notas de prensa, apuntes de cuaderno, noticieros de último minuto, cartas, informes de criminalística etc. Todos estos mantienen un tono uniforme, adecuado uso del lenguaje de acuerdo a cada formato y son efectivos como herramienta narrativa para mover la trama.
En quinto lugar, está la transición de un género a otro. No se siente abrupta dado a que desde el inicio de la obra se han dejado pequeñas semillas, o pistas, de que “hay algo más grande” tras la investigación que hacen Jordan y Esperanza. En el momento en que se llega al punto donde los géneros de la novela transmutan, el autor tiene las herramientas narrativas suficientes para justificar este cambio al lector.
Finalmente, hacia el clímax de la obra sucede algo en específico -QUE PUEDE CONSIDERARSE EL MAYOR SPOILER DE LA OBRA- el cual eleva por completo la narrativa y profundidad de la historia.
***
Para mí, uno de los puntos negativos del libro son ciertos fallos de estilo, especialmente en los primeros capítulos, donde es fácil detectar errores como el sobreuso del conector “y”, cacofonías narrativas, comas que se separan al sujeto del predicado, algunos indicadores de diálogo en mayúsculas dentro de las acotaciones y ciertos diálogos que pueden llegar a ser explicativos.
Aunque soy firme en que la transición del género thriller a la ciencia ficción está bien hecha, considero que toda la exposición del funcionamiento de la máquina podría haber sido más organizada y clara. Personalmente, tras leer los capítulos enfocada en esta, me sentí confundida y con varias dudas a pesar de haber releído varios párrafos.
***
Quiero terminar esta reseña diciendo que, aunque decidí leer este libro por el tema de la ciencia ficción, lo que más me gusto fue todo lo relacionado con la investigación, secuestros y operaciones de captura. Buscaba en las páginas una cosa y termine encontrando otra. Así que si alguien llego a este punto de la reseña, quiero invitarlo a que se anime a leer algo que no sea de su zona de confort, puede que la historia lo llegue a sorprender. Y si no le gusta, siempre está la posibilidad de cerrar un libro y abrir otro.