En enero de 2016 Laura Lazzarino llega por primera vez a África junto a Juan, su compañero. Tienen un objetivo claro: unir El Cairo con Ciudad del Cabo viajando a dedo. No es el primer viaje de la autora y, sin embargo, una certeza ajena la acompaña como un mantra: “no estás preparada”. Pero, ¿es posible, acaso, estarlo?
Este es un libro de muchos viajes. Están las crónicas, en donde la autora cruza el desierto junto a camioneros egipcios, habla de sexo con mujeres nubias, intenta comprar un camello en Sudán, presencia un exorcismo en Etiopía, se salva de ser apredreada en Somalilandia. Y después están los otros viajes, los que no figuran en ninguna cartografía. Allí, Laura profundiza en una historia íntima, expone el placer y el dolor en los intentos de comprender lo Otro, abraza descarnadamente su condición de mujer. Con una honestidad incómoda, la autora narra su proceso de transformación a medida que atraviesa fronteras, pone en valor lo bello y lo siniestro del movimiento, se desnuda frente a sus heridas para observarlas en profundidad.
La iniciación, el primero de la trilogía África Madre, invita al lector a viajar por Egipto, Sudán, Etiopía y Somalilandia pero también a repensarse desde otras maneras de vivir y comprender el mundo.
Me gustó el libro... porque habla de viajes y otras culturas y otras formas de viajar muy diferentes a la mía, pero me costó UN MONTÓN entrar en la forma de contar de Lau. Me enganché más o menos a mitad del libro, pero nunca terminé de encontrarle el hilo conductor. Por momentos me perdía los momentos en que llegaba o se iba de un lugar, no entendía si había cruzado a otro país o qué había pasado. Y sentí que las cosas malas del viaje eran muchísimas más que las buenas, cuando no creo que haya sido esa la idea del libro. De cualquier manera, creo que va a haber segunda parte y quizás las cosas cambian y en algún momento se hace una reflexión mas profunda de lo que significó ese viaje, que al principio está recordado como un renacer en la vida de la autora. Sin dudarlo, aplaudo igualmente la valentía de contar muchas cosas y el rememorar momentos no gratos para escribirlo en un libro.
“Nos adentrabamos en el continente a paso firme como una raiz decidida a expandirse”
Que lindo Africa. Que miedo Africa. Ese continente enorme de 54 paises del que sabemos tan poco y tan pocos se animan a conocer. Un libro de viajes tiene que darte ganas de viajar, y este lo logra sin dudas. Hace rato tengo ganas de hacer un viaje de este tipo, que me saque de la zona de confort, del viaje tradicional que llevo años haciendo. Pero leyendo todas las cosas “malas” que atravesó Laura siendo ya viajera experimentada, por su condicion de extranjera y de mujer, siento lo mismo que ella se reprocha en todo el libro. “No estoy preparada”. Y si ella no lo estaba, yo menos que menos. Si bien celebro que cuente las cosas malas y los momentos de mierda, si hubiera agradecido mas momentos de reflexion, de acercamiento a lo profundo de la cultura, de los por qués mas alla del describir los cómos. Siento que mas de un libro que dice “Vengan, animense a visitar Africa” este grita “NO SE LES OCURRA PISAR EL CONTINENTE que si a mi me paso todo esto ustedes la van a pasar peor”. No se si Juan tiene un libro relatando su version del viaje, si lo hay me encantaria leerlo. Tambien por momentos sentí que de no se por él Laura no habria sabido sortear muchos de los conflictos. Y no quiero sentir eso, la respeto mucho como mujer viajera.
Me quedo con muchas ganas de leer la 2da y 3ra parte de este viaje, y que en algun momento se de vuelta la tortilla y de paso a la iluminacion, al aprendizaje, al disfrute. Siento que en este son todas pálidas.
"Yo quería ir a África porque no quería ir a África", con esa declaración Laura comienza esta crónica íntima de su viaje a dedo por el continente. Me tomé la libertad de leer a mi ritmo, durante un mes de viaje, y fue movilizante leer a otra mujer, argentina, escritora y viajera como yo, sintiendo cosas similares.
"¿Por qué, entonces, me sentía tan extranjera de mi vida?"
Lau parte con mil dudas hacia un camino planificado y, a la vez, sin rumbo. Porque África es el continente pero también son las raíces propias, el autodescubrimiento a través del acto de viajar, la conexión real con lo que una es en su vulnerable desnudez nómade. Valoro mucho que la autora relate desde su perspectiva como mujer viajera, transmitiendo el viaje a través de un prisma esencialmente femenino que trae vivencias espantosas, como también relatos y sonrisas de mujeres locales que jamás verían la luz de no compartirse con un oído sororo.
Me fascina leer cómo cada país tiene sus propias reglas y modos de vida. Parecen múltiples continentes dentro de uno solo, tal es su riqueza y aleatoriedad. Me hace acordar al discurso de Chimamanda sobre el "peligro de la historia única", en contra de la visión occidental simplista respecto a África. Y es que, como dice Lau, "no importa tanto la historia como las historias": la única forma de construir una visión propia es la inmersión total, volver a las raíces, a lo práctico, a la tradición, a lo familiar, a lo que África tiene para enseñar.
"Lo que me gusta de este caos, es que se siente vivo": el viaje es la riqueza de atravesar lo cotidiano, la adaptabilidad de vivir la propia vida a través de otras. El destino es el movimiento en sí mismo, como práctica de vida constante. Lo dijo Serrat... "caminante, no hay camino, se hace camino al andar". Lau no se guarda ni la brutalidad ni las cosas maravillosas que vive, como la inocencia de dejarse sorprender por todo, o la felicidad de mirar por la ventana mientras estás en un camión con un desconocido que relata emocionado su historia frente a un paisaje insólito, y saber que la vida está ahí, en esos momentos transitorios, en esas pequeñas grandes revelaciones.
La iniciación es un libro bellamente escrito. Se nota que la autora entiende que el formato libro es diferente al formato blog y aunque en él cuenta parte de su viaje por África no cae en un compendio de datos inconexos, sino que el relato está conectado por una trama que engancha aun a quienes no quieren viajar. Casi como en la ficción los personajes principales, Laura y "África", evolucionan; cambian, y el libro es capaz de mostrar eso.Ello no siempre sucede con autora-es de viaje.
El relato rompe con la narrativa habitual de viaje que presenta la mirada externa de un viajero que "descubre" el mundo por primera vez (el salvador blanco) y, en cambio, hace preguntas constantemente. Preguntas sobre el viaje, sobre ser mujer viajera y sobre la vida de las mujeres en general. Descorre la cortina de "los cuartos de las mujeres", de los espacios cerrados no contados por los varones porque están vetados para ellos, y presenta postales que no son definitivas, que son complejas, que no aceptan una sola respuesta.
Un plus: pese a ser autopublicado el libro contó con editoras, lo cual suma a la calidad del texto. Tanto si amas viajar como si no, es una lectura recomendada. Gracias a Laura Lazzarino por compartir su experiencia y su pluma.
"¿Por qué entonces me sentía tan extranjera en mi vida?"
África Madre es, efectivamente, un viaje por África, pero al mismo tiempo es mucho más. Laura, además de invitarnos a conocer culturas, paisajes y personajes, nos comparte lo más intimo de su aventura y lo cuenta de una manera tan precisa y sincera que resulta fácil conectar con el relato y con todo aquello que la atraviesa.
Su forma de describir cada lugar y situación te hace sentirte parte, te hace cuestionarte un montón de cosas que conocemos, que aprendimos, y muchas veces damos por sentado. Laura visita ciudades y pueblos perdidos de África, donde las culturas, las costumbres, la idiosincracia son muy distintas a las occidentales, y son muy distintas especialmente para las mujeres. Las palabras, la sensibilidad y la forma en que la escritora empatiza y conecta con ellas resulta conmovedora y te deja con ganas de saber más.
Un libro honesto, entretenido, emocionante, triste, divertido, aventurero, agobiante, valiente, feliz. Todo eso junto.
África Madre es una, de las dos miradas que tuvo el viaje por África que hicieron Laura Lazarino y Juan Pablo Villarino (quien escribió África, el tiempo de los ritos) para nosotros, los lectores, es un privilegio que no siempre se da, el tener la mirada de los dos protagonistas. Para hablar de África Madre, voy a tomar la cuestión como si fuera una obra de ficción y no una crónica de viaje o bitácora (que no lo es, y se agradece, es mucho más) Se nota, que hay 3 personajes latentes, Laura (la que viaja, la que recuerda y escribe y la transformada) estás tres conviven y hablan durante toda la obra, cuestionandose el por qué de las cosas, padeciendo y disfrutando de África, y así lo viví yo. Cuando ella estaba mal, esas páginas me fueron difíciles de leer, cuando ella era fuerte, yo me sentía así, y cuando disfrutaba del viaje las páginas viajaban a la velocidad de la luz. Lo disfruté mucho, es una gran escritora y espero con ansias los demás libros que vendrán! Gracias!
Sigo a Laura en las redes hace mucho tiempo, y recuerdo haber visto muchísimas fotos de este viaje. El libro me sorprendió, porque terminó siendo totalmente distinto a cómo creía que iba a ser. Laura es sincera y escribe desde un espacio íntimo y crudo. Muestra la realidad de lo que vivió no solo como es sino como la sintió, sin endulzarla, sin alivianarla. El peso de África, y el peso de lo que vivió se siente en los párpados a medida que una lee. Para mí, que siempre soñé con un viaje así, me hizo pensar muchísimo, me hizo cuestionarme si en algún momento me animaré a recorrer África. Y a pesar de que ahora soy más consciente que nunca de que no será fácil (porque nunca y en ningún lado es fácil ser mujer, pero en África es más complicado que en ningún otro lado), se que es algo que vale la pena. Ya estoy esperando la segunda parte ansiosa!
Me lo comí. Disfruté muchísimo no solo de lo que cuenta, sino de cómo lo hace. Laura tiene una narrativa muy bella, amena y, por momentos, poética. Muy bien contado e interesante en su género, necesitamos más crónicas de viaje como esta. He sido capaz de imaginar cada detalle, llorar un poco, sonreír, enternecerme. Lo tiene todo. Espero ansiosa la siguiente parte de la historia, me alegra mucho que nos haya regalado su mirada 💜
La pluma de Laura es in-cre-í-ble. Su forma de relatar un viaje tan retador me conmovió hasta lo más profundo, y admiré su valentía de contar todo tal cual como lo sintió. Se nota que fue uno de esos viajes que cambian la vida y al ser espectadora me cambió un poco a mí también. Deseé estar allí con ella saludando a tantas mujeres de culturas distintas. No puedo esperar a leer cómo sigue este viaje. ¡Bravo, Laura Lazzarino!
Como explicar lo hermoso que es este libro!? Laura se saca esta historia de las entrañas. Historia que conmueve, horroriza, esperanza. Es realmente un altibajos de emociones, tan bien contado que te invita a querer leer siempre un poquito más. Muestra su recorrido con amor y con odio, con alegría y con desesperación. Estoy impaciente por leer su siguiente libro !
Excelente libro. No es tu libro normal de aventuras de viaje. Laura (escritora) logra transportarte a cada rincon de Africa en el que ella está, y a su mirada viajera, le impregna su vivencia como mujer en el continente negro.
Laura tiene una forma increible de hacerte viajar a través de los sentidos que es unica y atrapante.
El libro es mucho más que un simple relato de viajes. Laura nos sumerge en un viaje interior, en una búsqueda personal que se transforma a medida que recorre el continente africano. Sus vivencias, narradas con una honestidad conmovedora, nos invitan a reflexionar sobre nuestros propios miedos, anhelos y límites. Es un libro que nos inspira a salir de nuestra zona de confort y a conectar con lo desconocido. Definitivamente es uno de mis libros de viajes favoritos.
Un relato increíble con una mirada femenina tan necesaria como valiosa! Es como viajar con Laura, vivir sus miedos, compartir sus victorias e indignaciones por igual en una tierra tan intensa en emociones. Espectacular!! No puedo esperar al próximo
Te indigna, te reis, te emocionas. Pasas por todos los estados. Creo que ayuda seguir a Laura en el Instagram porque a medida que lees, parece que te lo está contando ella misma mientras mateas. Esperaré con ansias las partes que faltan de la saga.
Un libro de viajes pero sin edulcorante. Un relato profundo, sincero, crudo a veces, y que invita a pensar y reflexionar sobre la propia cultura y la experiencia. Gracias Laura por traernos esta historia y por animar a más viajeras a la aventura
Las perspectivas que Laura ofrece sobre la vida viajera son muy necesarias, sobretodo en un continente como África. Los cuestionamientos con su propio compa de viaje y la complicada vida de mujer desde su persona y de las habitantes que conoce sin una mirada de "salvadora blanca" nos ofrece una mirada genuina y en constante aprendizaje. Decir también que a veces he tenido contradicciones en cuanto al viaje. Me he preguntado en algunos momentos si ciertas cosas eran microracismos sin que se dieran cuenta. Si alguien se lo ha planteado que me diga porfa 🙃