María José Jiménez sufrió de anorexia y bulimia a los quince años, y esto casi la lleva a la muerte. En este libro cara y cruz encontramos, por un lado, el testimonio de María José, y por el otro el de Sandra, su mamá, que le cuentan al lector cómo vivieron esta aterradora experiencia y cómo salieron adelante. Los dos relatos se complementan y nos permiten entender dos puntos de vista de una enfermedad que cada vez ataca a más jóvenes y adolescentes en el mundo. Este libro también hace un llamado de atención a la forma en que se manejan los trastornos alimenticios y las enfermedades mentales en nuestro sistema de salud.
El testimonio sobre una niña que padece un TCA que pasa por la anorexia y bulimia, es sencillo, fácil de leer, interesante, un poco simple por momentos, pero cumple su función de concienciar al respecto. Cuenta muchos detalles de su aterradora experiencia, la de su madre y concretamente del país donde vive por cómo se tratan estos temas sin darles la importancia que tienen. Me ha parecido interesante pero sobraba mucho meter la religión en el tema. “Sabía que lo que estábamos haciendo era intentar alejarnos de una realidad escalofriante” “La salida más facil? Dormir” “No había nunca antes sentido tan cerca el fin de mis días” “La espiral de melancolía me consumía poco a poco” “Es muy confuso intentar entenderme a mi misma” “A veces es más fácil decir la verdad que cargar con ella”