Delicioso librito que reordena el panorama poético del siglo XX. Es un libro que para personas que estamos en filología puede resultar sencillo. Lo que más me gusta es su propuesta, muy filológica y adaptable, rigurosa, donde determina que la «línea» es diferente al verso en cuanto a que pertenece a un paradigma poético distinto. Muy recomendable para cualquier persona. Didáctico y agradecido.