No son flores con la luminosidad de los pétalos de los pintores impresionistas, sino la floración con el tinte de los "campos oscuros", "el viento negro de la letra".
Se me cortó el aliento casi a la mitad no pude resistir y me puse a llorar el llanto de los que ya no están
"lo único que diferencia padre una estación de otra es la lluvia pero debes saber ahora que ya no estás qué hay tierras en que no es así solo una idea básica puede tratar de entibiar la sombra un lugar cuyo nombre recuerdo se intercambia"
Este poemario me agarró firme de la garganta y me acarició áspero la angustia que tenía desde hace días. Valió la pena.
«a punto de salir una palabra se arrodilla mientras un objeto palpita en la lengua el ojo abierto baja despacio a la palma de la mano se desliza una palabra que sospeché hace dos días la leche se derrama sobre desiertos blancos campos oscuros en el pasillo del oído le dicen a la mano que se retire».
No quería que se acabara. El verdadero desafío de este libro: cómo no marcar cada uno de los poemas. Doblé todas las hojas.