La aparición de un cadáver mutilado en un callejón del centro de Madrid obliga a Sara Benítez a interrumpir las primeras vacaciones que se toma en años. La víctima es alguien importante en el pasado de la inspectora, y lo que parece en un primer momento un crimen pasional sencillo de resolver se convierte en un complicado rompecabezas que traerá en jaque a todo el departamento de Homicidios de la ciudad. Todo se vuelve más difícil con la aparición del siguiente cadáver y los mensajes inquietantes que se suceden en el teléfono de Sara, que dejan clara la intención del asesino de seguir matando con la misma crueldad y sin dejar nada al azar.
No me gusta mucho la novela negra. En la mayor parte de las que he leído no parecen haber evolucionado desde los tiempos de Agatha Christie. Un crimen misterioso y el asesino es la persona que menos te espera. Este libro sigue la misma manera, pero además para mi gusto, muy simple y una cosa que me ha sentado mal. El concepto que tiene de los militares. Mi familia era de esa clase y le puedo asegurar que no he sufrido continuos malos tratos ni me obligaban a rezar un rosario cada vez que me maltrataban para dar gracias a Dios por la sabia lección que había recibido
Es el primer libro que leo de esta autora y me ha encantado. Leeré mas entregas de Sara Benítez y Leandro. Me han llegado dentro. Ritmo trepidante. Enhorabuena