"Los dueños del mundo" es un viaje fugaz por el vigoroso (y poco comentado) concepto de la corrupción. Desde nuestros orígenes, hasta como lo conocemos hoy en día, la anti-ética pareciera ser un fenómeno mas familiar y local de lo normal, o por lo menos eso el libro pareciera transmitir. Desde luego, no escatima en ejemplos, lo que facilita una idónea imagen de lo que Urbina escribe.