Tienes cinco años. Eres un Iani, un mensajero de los muertos, y los fantasmas no te han abandonado. *** Con las últimas palabras de tu padre en mente, la llegada al Principado de Nueva Barcelona está teñida de melancolía y nostalgia, así como del aroma a mar y la algarabía de una capital alegre. Sin embargo, en el pueblo milenario la verdad y la mentira se mezclan ante tus ojos, únicos testigos de las presencias sin rostro. Envuelto en los gemidos de las víctimas del pasado y los espectros que claman tu nombre, deberás vislumbrar la esperanza del futuro en medio de la muerte.