Engaño: Falta de verdad en lo que se dice, hace, cree, piensa o discurre. Así define la Real Academia el virus que infecta hoy las relaciones sociales, políticas, económicas y de cualquier tipo, ocultando la verdad y presentando versiones interesadas de cualquier hecho, concepto, posición o doctrina. A tal punto ha llegado la manipulación que hoy la palabra “posverdad” ya es de uso frecuente. Lidia Falcón se ha empeñado en levantar el velo mentiroso que enmascara una realidad que se nos oculta sin que seamos plenamente conscientes de ello, y describe lo que hay detrás de expresiones como libertad, democracia, populismo, “política de sentimientos” o “sentido común”, sin eludir asuntos absolutamente cruciales como las relaciones con la Unión Europea, el papel de la Monarquía o el discurso del Género. Enmienda a la totalidad, “La filosofía del engaño” no so lo denuncia la mentira, sino que señala a sus beneficiarios, y nos invita a reiniciar una lucha que nunca debió ser abandonada.
Aportaciones de Lidia Falcón sobre su pensamiento político. Interesante, un libro en forma de ensayo que toca diferentes temas como el feminismo, capitalismo, teoría queer. Sin embargo, encuentro cierto caos. No presenta un orden argumental bien definido.
No es corto, pero es fácil de leer porque está escrito a modo de crónica abordando diversos temas a través de los cuales la autora trata de enseñar cómo "nos engañan": la socialdemocracia, la monarquía, la UE, el populismo, el papel de la mujer...
No puedo dejar de comentar, sin embargo, el enorme error cometido en el capítulo tercero. Al final de este se recoge la transcripción de unas supuestas actas sobre un congreso que, aparentemente, tuvo lugar en Madrid en el que se defendía la legalización del incesto. Como me sonaba raro, y más cuando se intenta vincular a Cayo Lara con el evento, me puse a buscar y la única referencia existente es una web franquista en la que, entre otras cosas, se reseñan las obras de José Antonio. Es evidente que es una fantasía del periodista de extrema derecha que firma el relato, asegurando que nadie lo ha publicado (menos él, claro) "a pesar de haber enviado notas para la prensa", introduciendo un tono conspiranoico y revelándose él como descubridor de la verdad.
Falcón asegura que es "sorprendente" esta información. Sí, tan sorprendente que es inventada. Hay que tener más cuidado con la información que se recaba y contrastar las fuentes.
A pesar de esto, no es que el ensayo me haya abierto la puerta a grandes reflexiones de las que desconocía completamente, pero está bien para pararse a pensar en cuestiones polémicas de las últimas décadas.