Una visión transgresora sobre la maternidad y el amor Desmadre narra la historia de Camila, cantante y empresaria limeña, divorciada y madre de una niña de ocho años, que decide hacerse una cuenta de Tinder para encontrar algo que dé color a su un amorío fugaz, una amistad entrañable o, quien sabe, un alma gemela. Allí conoce a Juan, un empresario de La Coruña, y entre ellos surgirá un romance transatlántico. Cuando Juan decide viajar de España a Lima para conocerla, continúan lo que empezaron cada uno desde la pantalla de su teléfono y su ardiente idilio pasa al plano de la vida real. Pero, a los veinte días de su primer encuentro cara a cara, a Camila y a Juan los sorprende lo van a ser padres. Con humor y frescura, Pamela Rodríguez nos cuenta su historia personal para hablar sin tapujos sobre la pareja y la sexualidad; sobre el embarazo y los cambios, a veces difíciles, que este produce en su cuerpo, y sobre la familia moderna. Pero, por encima de todo, realiza un retrato certero, rompedor y sin complejos de la maternidad y la pareja.
Una lectura muy entretenida, a ratos hilarante y otros muy triste. Nos cuenta la historia de Mila y Juan, ella vive en Lima y él en La Coruña. Se conocen a través de Tinder y se van conociendo poco a poco hasta que los sentimientos y las ganas atravesar la pantalla del móvil hacen que él, coja un avión y se vaya a Perú a conocerla. Una tórrida relación que los sorprende a las 3 semanas con un embarazo sorpresa. La autora comparte su propia historia haciéndonos partícipes cómo hacer frente a un nuevo bebé con una persona a la que casi no conoces, de las dificultades de sacar esa relación adelante estando tan alejados y de cómo tu vida puede cambiar sin remedio. Lo disfruté mucho y en sólo una mañana, es el libro perfecto para descansar de obras más espesas.
Lo escuché en formato audiolibro narrado por la misma autora y me enganchó desde el inicio. Una historia sincera, sensible y con sus toques de buen humor. Recomiendo mucho el escucharlo como audiolibro.
Es un libro con una sinceridad impresionante. No solo por las partes eróticas que narra, si no también por ese despojo de ataduras y sentimientos que te permite sentirte muy identificada como mujer. Que alivio que exista este libro desvergonzado, duro, difícil, que se entere todo el mundo que la dulce espera no es DULCE.