me costó mucho leer este libro, principalmente xq francés es mi 3er idioma y el hecho de tener que frenar la lectura para buscar las palabras que no entendía me resultaba fatigante. pero me alegra haberlo leído, porque realmente es un libro divino. es muy loco lo diferente que suena la historia de nuestro país, que tanto conocemos, cuando se cuenta desde el punto de vista de una nena.