Un libro que definitivamente todo psicoterapeuta debiese leer, sea cercano o no al paradigma sistémico familiar.
Estos 3 autores nos invitan no sólo a cuestionar y poner entre paréntesis nuestros presupuestos y los del sistema consultante, sino que a asu vez mirarnos desde nuestro contexto y los prejuicios que modulan nuestra conducta e intervenciones, desde una mirada respetuosa y empática.
No olvidar que, antes de terapeutas somos personas, y que tanto la teoría como nuestros conocimientos personales y profesionales están al servicio de nuestro ejercicio clínico y la ayuda a los consultantes, y no al revés.
¡Seamos irreverentes!