Se reunen cuentos de: v.1: Enrique Anderson Imbert, Elizabeth Azcona Cranwell, Vicente Battista, Adolfo Bioy Casares, Isidoro Blaisten, María Angélica Bosco, Germán Cáceres, María Isabel Clucellas, Juan José Delaney, Laura del Castillo, María Ester de Miguel, Libertad Demitrópulos, Marco Denevi, Alina Diaconú, A. Daniel Fernández, Rosa Franco, Mempo Giardinelli, Gastón Gori, Angélica Gorodischer, Eduardo Gudiño Kieffer, Liliana Heker, Juan José Hernández, Sylvia Iparraguirre, Vlady Kociancich, María Rosa Lojo, Inés Malinow, Jorge Masciángioli, Rodolfo Modern, Laura Nicastro, Marta Nos, Elvira Orphée, Federico Peltzer, Adolfo Pérez Zelaschi, Edna Pozzi, Dalmiro Sáenz, Ana Sampol de Herrero, Héctor Sandro, William Shand, Fernando Sorrentino, Osvaldo Svanascini, Héctor Tizón, Luisa Valenzuela, María Esther Vázquez, Irma Verolín, José Luis Víttori.- v.2: Ricardo Aznárez, Chiquita Baena, Erica Balart de Vallejo, Andrés Barral, Alba Bascou, O. Augusto Berengan, Osmar Luis Bondoni, Alicia Cámpora, Nélida Cañas, José Gabriel Ceballos, Julia Chaktoura, Elisabeth Corro, Angelina Covalski, Adriana Del Vitto de Pico, Dolores de Vedia, Hebe Dileo, Martha Di Matteo, Adrián Marcelo Ferrero, Martha Elisa Fowler, Graciela Geller, Florencio Godoy Cruz, Daniel González Rebolledo, Martina Gusberti, Mercedes Hendriksen, Mizkyla Lego, Estela López Cabanillas, Juan Carlos Martínez, Ana María Mopty de Kiorcheff, Norma Pérez Martín, Marta Noemí Piris, Lily Prado de Ferreyra, Susana Quiroga, Horacio Semeraro, Patricia Severín, Glaucia Sileoni de Biazzi, Lita Vera de Gómez, Susana Vieri, Olga Zamboni.- v.3: Mariano Benítez, Benzecry Sabá, Gloria de Bertero, Diana Biscayart, María Luisa de Luján Campos, Teresa Deane Reddy, Stella Dick, Benjamín Enquin, Adrián Escudero, Claudio Ferrari, Rebeca Fraga, Aurelia Rosa Iurilli, Leonardo Lauría, Susana Maciel, Rita Mancini, Oscar Alberto Martínez, Marcos Merenzon, Daniel Ortiz, Marcelo Pérez Wiaggio, María Radó, Eva Sado, Carlos Hugo Sánchez, Jorge Vigil.
Una salvedad –un reparo importante- cabe hacerles, por lo general, a las antologías de cuentistas argentinos que suelen aparecer: su criterio selectivo. Como si, por un fenómeno de ósmosis, participaran en exceso del género que las vertebra, dicho criterio, por su arbitrariedad y fantasía, parece no dejar de ser en tales selecciones una rama de la ficción.
No es el caso de Cuentistas argentinos de fin de siglo. Ni en el volumen dedicado a autores noveles –que en ese sentido quizá reviste el mayor mérito en orden a la dificultad de la tarea-, ni en su “tomo madre”. Es decir el volumen integrado por los “narradores mayores” (por llamarlo del modo menos mercantil): nombres como los de Anderson Imbert, Battista, Bioy Casares, Kociancich, Modern, Blastein, Demitrópulos, Denevi, Gorodisher, Heker, Sorrentino, Tizón, Vázquez, etc., que, en todos los casos, revalidan su prestigio holgadamente y que, en algunos, muestran incluso costados apasionantes e inéditos. Tal es lo que ocurre con los textos de Libertad Demitrópulos –su impecable narración La felicidad, que debuta en esta antología –con La ceremonia de Alina Diaconú tomada de su admirable y primer libro de cuentos ¿Qué nos pasa, Nicolás? o asimismo en las casi testimoniales páginas con que Mempo Giardinelli exhuma la pesadilla de la dictadura militar desde un prisma diferente y humano: El castigo divino. Sin duda alguna en el tomo I de Cuentistas argentinos de fin de siglo están todos los que son y son todos los que están... para decirlo coloquialmente. Una “horizontalidad” que no ha sido lograda en desmedro de su profundidad: se trata de un mérito selectivo que corresponde a Lidia Vinciguerra.
Con relación al segundo y juvenil volumen que agrupa a los cuentistas que se ubican en las gateras editoriales, y como no podía ser de otro modo, la calidad es despareja pero eso sí: de un nivel uniformemente alto: Olga Zamboni, Marta Piris –que ha publicado más de un título- Ricardo Aznárez, Dolores de Vedia, Lily Prado de Ferreyra, se destacan y dan al conjunto del libro ese perfectamente logrado “tono” que, como decía Gide, “es casi todo”. Lo sociológicamente curioso que no aparece ningún rasgo generacional demasiado visible capaz de aglutinar a los autores ni hablarnos por añadidura de una determinada época; a no ser que esto mismo conforme, por omisión, alguna “seña particular visible” en la identidad grupal de esta camada de escritores noveles.
El estudio preliminar de María Rosa Lojo ofrece, con la solvencia intelectual y el ameno rigor que caracterizan a su escritura, una visión notablemente inédita y global, enriquecida desde el complemento de la historia y la sociología, de figuras entrañables de la narrativa argentina: Cortázar, Marechal, Silvina Ocampo, Roberto Arlt. Su trabajo nos permite vincular épocas, autores, contextos, el campo y la ciudad y otorga a los lectores una suerte de perspectiva capaz de convertirse en un verdadero “cicerone” para recorrer eficazmente las narraciones de la antología.
María Rosa Lojo es una escritora e investigadora argentina, hija de españoles. Su padre era un gallego republicano que decidió exiliarse en la Argentina tras la Guerra Civil.
Publicó cuatro libros de microficciones y poema en prosa (Visiones, Forma oculta del mundo, Esperan la mañana verde y Bosque de Ojos, que recoge los tres anteriores más Historias del Cielo, inédito), cuatro de cuento (Marginales, Historias ocultas en la Recoleta, Amores insólitos, Cuerpos resplandecientes) y siete novelas (Canción perdida en Buenos Aires al Oeste, La pasión de los nómades, La princesa federal, Una mujer de fin de siglo, Las libres del Sur, Finisterre, Árbol de familia).
Recibió varios premios a la trayectoria: Premio del Instituto Literario y Cultural Hispánico de California (1999), Premio Kónex (década 1994-2003), Premio Nacional “Esteban Echeverría” 2004, por toda su obra narrativa, la Medalla de la Hispanidad (2009) y la Medalla del Bicentenario otorgada por la Ciudad de Buenos Aires (2010). Obtuvo, entre otros, el Primer Premio de Poesía de la Feria del Libro de Buenos Aires (1984), Premio del Fondo Nacional de las Artes en cuento (1985), y en novela (1986), Segundo Premio Municipal de Poesía de Buenos Aires, Primer Premio Municipal de Buenos Aires “Eduardo Mallea”, en narrativa (1996), por la novela La pasión de los nómades. Ganó la Beca de Creación Artística de la Fundación Antorchas para “artistas sobresalientes que se hallan en los comienzos de su plenitud creativa” (año 1991), y la Beca de Creación Artística del Fondo Nacional de las Artes en 1992. Se han escrito sobre su obra literaria tres libros monográficos de crítica, dos de ellos tesis (publicados en España, Estados Unidos y la Argentina), y más de un centenar de trabajos (artículos, ponencias, capítulos de libro, aparecidos en Argentina, España, Alemania, Francia, Italia y Estados Unidos) además de algunas otras tesis aún inéditas. Varios de sus libros de ficción han sido traducidos al inglés, italiano, francés, gallego y tailandés.
Doctora en Letras por la Universidad de Buenos Aires, es Investigadora Principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) con sede en la Universidad de Buenos Aires. Se ha consagrado al estudio de la literatura argentina, con orientación en temas de género, construcción de imaginarios nacionales, vínculos entre Historia y Ficción, teorías del símbolo y estereotipos etnoculturales. Como investigadora y crítica literaria publicó cinco obras de ensayo (La ‘barbarie’ en la narrativa argentina (siglo XIX), Sabato: en busca del original perdido, El símbolo: poéticas, teorías, metatextos, Cuentistas argentinos de fin de siglo, Los ‘gallegos’ en el imaginario argentino. Literatura, sainete, prensa; como coautora, editora y directora de investigación Identidad y narración en carne viva (2010) y dos ediciones críticas: Lucía Miranda (1860) de Eduarda Mansilla y Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sabato (Colección Archivos). Acredita también más de ciento cincuenta publicaciones de investigación, entre artículos en revistas especializadas, capítulos de libros y actas de congresos. Dicta en la Universidad del Salvador un Seminario-Taller permanente en la Carrera de Doctorado. Dirige actualmente un Proyecto de Investigación Plurianual del CONICET (PIP) también radicado en la Universidad del Salvador. Es directora de varias tesis de doctorado. Ha sido conferencista y profesora visitante en universidades argentinas y extranjeras (Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Salamanca, Universidad de Valladolid, Universidad de Santiago de Compostela, Universidad de Murcia, Universidad de Toulouse Le Mirail, Universidad Stendhal de Grenoble, Universidad de Roma III, Universidad de Siena (Arezzo), Universidad de Milán, entre otras). Colabora en los suplementos literarios y revistas de cultura de varios diarios argentinos: revista ADN Cultura, del diario La Nación, revista