La novela refleja mucho de la personalidad del autor, lo que le da un tinte particular es fiel a los deseos de la escritura, y es una apuesta fresca en la novela negra y en la literatura colombiana, es un discurso valiente y actual, y dejar el final de ese modo, es para mí la mejor parte no dar respuestas al lector, es de los mayores riesgos.