En la década de 1970, una joven descubre a Valeria Sans, una pintora brillante y desconocida de principios del siglo XX en París, que representará una reivindicación de la mujer artista en el mundo del arte y una gran motivación para su trayectoria vital.
«El título de esta novela resume a la perfección la esencia de la historia. El arte siempre ha sido mi motor, mi refugio y mi razón de ser, desde que mi padre me transmitió esta pasión cuando yo era muy joven. Años más tarde me licencié en Historia del Arte, y desde entonces no puedo vivir sin él. Por eso esta novela es la más personal de todas, porque recoge mis anhelos y muchas preguntas que me hacía cuando estudiaba a los artistas de cada época: ¿cuántas mujeres hay entre todos ellos? Este es precisamente el tema central de Amor al arte.» - Tània Juste
Tània Juste i Aranda (Barcelona, 1972) és una escriptora catalana de novel·les històriques. Llicenciada en Història per la Universitat de Barcelona, actualment viu a Sant Cugat del Vallès. L'any 2009 va publicar la seva primera novel·la, A flor de pell, situada a la Barcelona dels anys vint, en plena dictadura de Primo de Rivera. El 2012 publica amb Columna Els anys robats, un homenatge als aviadors republicans durant la Guerra Civil. L'hospital dels pobres és la seva tercera novel·la publicada, aquesta vegada ambientada en els primers anys del segle xx durant la construcció de l'Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Compagina l'escriptura amb feines de traducció al català i al castellà, així com col·laboracions en llibres col·lectius. També ha participat en l'antologia Veus de la nova narrativa catalana (Empúries 2010), com a autora i com a traductora. L'any 2015 guanya el Premi Néstor Luján per la novel·la Temps de família i el 2021 el Premi Prudenci Bertrana per la novel·la Amor a l’art.
¡Una grata sorpresa! No conocía la pluma de esta autora de mi ciudad y me ha encantado. Cómo ha mezclado la historia de los años 20 y los años 70 ha sido perfecto. La historia de dos mujeres en dos tiempos distintos, con ambiciones muy distintas pero con un mensaje similar de empoderamiento. La vida de la pintora me ha fascinado y también he disfrutado muchísimo investigando y paseando de la mano de Olivia, la historiadora de arte. Si os gusta el arte, Barcelona y las historias bien construidas, os encantará.
Si fos objectivament per la història sense tenir res més en compte, li posaria 3 estrelles. Pujo a 3.5 - 4 per l'objectiu del llibre de reivindicar les dones oblidades durant la història pel mer fet de ser dones, centrant-se en aquest cas en el món de l'art, ja que es tracta d'una tasca ben important. Llibre de lectura fàcil, amb una prosa lleugera. La primera meitat del llibre em va enganxar bastant, però la segona meitat m'ha costat una mica més i ja avorria els salts en el temps.
Una lectura recomanable per qui sigui un apassionat de l'art.
Durante los años 70 del siglo XX, Olivia, una joven que está acabando la licenciatura en Historia del Arte, desaloja junto con su abuelo, un anticuario, la casa de un fallecido. Allí descubre un cuadro precioso, realizado por Valeria Sans, una brillante y totalmente desconocida pintora de comienzos del siglo XX en París. Este descubrimiento va a fomentar un tremendo interés hacia ella y una gran reivindicación de la mujer como artista en el complejo mundo del arte, dominado por hombres.
Desde que existe el arte siempre hubo mujeres artistas de gran prestigio que han quedado en el olvido en los manuales de historia del arte, donde se dio más relevancia únicamente a los hombres. Es cierto que cada año son más los estudios y exposiciones que sacan a luz a estas artistas, pero aún queda mucho trabajo por recorrer. Por eso me llamó mucho este libro.
La protagonista es Olivia. Es una joven universitaria que compagina sus estudios con el trabajo con su abuelo en un anticuario. Durante el desalojo va a conocer al nieto del fallecido, Marc Hailer, quien le ayudará en la investigación. Olivia es una mujer inteligente y que lucha por lo que ella quiere, aunque es cierto que no es un personaje que destaque mucho. La otra protagonista es Valeria Sans, una joven que renunció a todo, incluso su familia, por su pasión: el arte. Por ello, abandona su hogar y su país para trasladarse a París, centro de las vanguardias europeas.
La trama del libro entrelaza tanto la vida de Olivia como la de Valeria. Esto implica también dos líneas temporales: con la primera nos situamos en Barcelona en la década de 1970 y con la segunda a París de inicios del XX. Con Valeria vamos a conocer todo el círculo artístico puntero parisino (hasta saldrá Picasso o María Blanchard). De hecho, van a salir muchas mujeres dentro del mundo del arte. El ritmo también es bastante bueno, aunque hay algunos momentos más densos que otros, pero compensa bastante.
És un bon llibre. És una lectura fluida, lleugera i fàcil que no es fa pesada en cap moment. Hi ha molts moments que “sin más” però cap a la fi del llibre i la fi de les històries de les nostres protagonistes és torna molt emotiu i desperta emoció. Tracta temes com la invisibilitat de la dona en entorns artístics, l’avortament i les seues consecuències, el respecte cap a un mateixa (amb l’Oli i Quico…) i la repressió durant els anys 70 en Espanya, dels quals els dos primers fan que siga una novel·la diferent.
En otra lectura hubiese destacado la relación sentimental que tiene Olivia con su novio yoista o la amistad entre Olivia, Natalia y Rosa, pero no, aquí mi foco se centró en Valeria Sans.
«Posee una fuerza más propia del temperamento de un hombre que de una señorita».
¿Quién fue Lluïsa Vidal y Gertrude Stein? ¿Podían las señoritas pintar desnudos masculinos en la Academia Colarossi? ¿En qué fue pionera Berthe Weill? Estas son algunos de los descubrimientos que tiene esta novela entre sus páginas, porque el trabajo de documentación es concienzudo y da voz a muchas mujeres que pasaron inadvertidas. Esto y mucho más..., Pepita Teixidor, Angelina Beloff, Marie Laurencin... Una novela documentada, y muy didáctica, sobre la mujer y el arte. Pero una de las curiosidades que despertó este libro es su título, ¿de dónde viene la frase amor al arte? Porque su significado lo sabemos, hacer algo que nos gusta sin compensación económica. Erich Fromm acuñó la frase. Fue un psicoanalista humanista judío alemán, su obra nos enseña a amar y ser libres, no aceptar que otros opinen por nosotros, a revindicar que seamos diferentes. Su infancia marcó sus estudios y escritos, cuando tenía doce años una amiga de la familia, pintora, se suicidó, no soportó la soledad que sentía tras la muerte de su padre. Esta muerte desconcertó al joven Erich perteneciente a una familia muy religiosa, la llegada de la Primera Guerra Mundial vino a acentuar las preguntas que no tenían respuesta, ¿por qué tanto odio? Estudió derecho y sociología, pero seguía sin encontrar respuestas. Se casó con la psicoanalista Frieda Riechmann, que le acercó a las teorías Freud, aunque con el tiempo discreparía en algún que otro punto. Huye de la Alemanía nazi y se instala en EEUU. Si algo caracteriza a este hombre es su independencia, su búsqueda de respuestas y una de sus obras, El amor es un arte. «El amor es un arte y como buen arte que se precie, requiere esfuerzo, disciplina y no siempre compensación». Pero otro hilo que resulta atrayente es la relación entre Olivia y Quico, una relación tóxica, salir con un yoista desgasta y se pierde la identidad en complacer a alguien que por otro lado jamás estará satisfecho. «Hacía tiempo que escogía las discusiones que quería librar con él y las que no». «Con el tiempo había aprendido a tratar a Quico de la forma adecuada para conseguir lo que quería».
El narcisista deslumbra al principio, el carácter cautivador de Quico, sus atenciones hacia Olivia, haciéndola sentir especial y única, pero con límites, «si se mostraba demasiado, él podría perder el interés», no hacerles sombra. Con el tiempo Olivia compara su relación con la amistad que tiene con Marc Hailer. Quico es un egoísta que le gusta hablar de él y que todo gire a su alrededor, Olivia quiere hablar de ella y de ese personaje fascinante que hay detrás del cuadro descubierto, se da cuenta que ni cuenta ni suma a la relación. Una lectura interesante y didáctica.
En Amor al arte, Tània Juste le pone nombre a todas esas mujeres artistas que cayeron en el olvido.
Tània Juste nos muestra cómo toda una serie de mujeres artistas de Las Vanguardias han caído totalmente en olvido, no porque su arte no fuese bueno ni revolucionario, sino porque eran mujeres, y el personaje de Valeria se alza como símbolo de esas artistas que hay que recordar y valorar.
Tània Juste, igual que Olivia, es licenciada en Historia de Arte así que sabemos que la novela está muy bien documentada. Y se nota que es un tema que domina y le gusta porque nos lo muestra con pasión y cariño. Nos habla de los autores, los movimientos artísticos, el ambiente... con pasión y deleite.
La autora recrea el ambiente del París artístico de los años 20 con tanto detalle y tanta pasión que el lector se sumerge en él y lo vive casi como propio. Y es tal la fuerza y la luz que nos transmite con el personaje de Valeria que, os prometo, que en más de una ocasión me dieron ganas de buscarla en San Google para ponerle rostro.
Pero claro, Valeria, la apasionada y libre Valeria, es un personaje ficticio. No lo son, sin embargo, la mayoría de personajes con los que se relaciona: Picasso, Modigliani, Kiki la de Montparnasse, Romaine Brooks, Marie Laurencin... La autora logra un equilibrio perfecto entre realidad y ficción.
He disfrutado enormemente de las historias de Valeria Sans y Olivia Badia. Tània Juste, con su magnífica pluma, ha conseguido transportarme tanto al París de los años 20 con su días soleados, sus café abarrotados de artistas, su olor a pintura fresca... y a la Barcelona de finales de la dictadura franquista donde se mezclaba el rechazo a las injusticias del régimen y ya se empezaban a respirar los aires de un futuro libre pero en la que aún perduraba el miedo a las represalias.
Así que recomendadísima esta novela que no solo saca a la luz a esas mujeres enterradas en el olvido sino que también nos muestra lo que supuso la Primera Guerra Mundial o los últimos coletazos del franquismo en la sociedad, tanto a los amantes del arte como a los amantes de la novela histórica, a los que buscan historias con personajes femeninos fuertes y arrolladores y a los He disfrutado enormemente de las historias de Valeria Sans y Olivia Badia. Tània Juste, con su magnífica pluma, ha conseguido transportarme tanto al París de los años 20 con su días soleados, sus café abarrotados de artistas, su olor a pintura fresca... y a la Barcelona de finales de la dictadura franquista donde se mezclaba el rechazo a las injusticias del régimen y ya se empezaban a respirar los aires de un futuro libre pero en la que aún perduraba el miedo a las represalias.
Así que recomendadísima esta novela que no solo saca a la luz a esas mujeres enterradas en el olvido sino que también nos muestra lo que supuso la Primera Guerra Mundial o los últimos coletazos del franquismo en la sociedad, tanto a los amantes del arte como a los amantes de la novela histórica, a los que buscan historias con personajes femeninos fuertes y arrolladores y a los que les gusta resolver un buen misterio.
Las protagonistas de esta historia son Olivia, que mientras se saca la licenciatura de historiadora de arte vive y trabaja con su abuelo recientemente enviudado en su anticuario. Un día por casualidad mientras trabaja encuetra un autoretrato de una gran pintora de los años veinte Valeria Sanz quedando completamente impresionada, a partir de ese momento su vida cambiará por completo. Empezará una incesante búsqueda acerca de la artista, que a menudo se convierte en una misión algo frustrante porque se da cuenta de la escasa referencia que hay sobre la pintora. Es entonces cuando se encomienda la tarea de dar voz a todas esas mujeres injustamente olvidadas por la historia y a las que piensa hacer justicia. Quién sabe quizás por el camino encuentre también a una Olivia más valiente y segura de sí misma inspirada por la historia de tantas grandes mujeres que irá descubriendo.
Es una historia sobre empoderamiento femenino a pesar de las opresiones propias de los años 20 y de la época franquista, que son las ambientaciones en las que se desarrolla el libro, las cuales están muy bien creadas.
Este libro es de los que cuando los lees, sabes que estas leyendo algo que inevitablemente te invita a pensar y reflexionar sobre muchos aspectos de tu vida. Por los temas tan importantes de los que trata, que como mujer no he podido evitar sentirme identificada. Lo que más me ha impresionado de esta novela son sin duda sus personajes femeninos con las que he empatizado totalmente, por la fuerza y realismo con los que están dotados, porque también cometen sus errores y eso es las hace más reales.
También por la increíble evolución de las protagonistas que se va desarrollando a lo largo de todo el libro, como se anteponen ante todo y resurgen con más fuerza, unas mujeres con un espíritu tan libre que a pesar de que muchos lo intententaron nadie logró enjaular. Realmente son unos personajes en los que me gustaría verme reflejada. Quiero destacar también la relación de la protagonista Olivia con su abuelo, la cual me ha parecido de lo más tierna.
Con una pluma ágil, rápida además de bella llegando a ser incluso hasta poética y con una narrativa excelente te sumergiras de lleno en la historia, incluso aunque algunas partes se hagan algo más lentas.
Lo recomiendo absolutamente si te gustan las novelas históricas, que hablen sobre el lugar de la mujer en ella y que también contengan una crítica social y con unos personajes maravillosamente construidos.
Buenas noches lectores 💫 os traigo otra de las reseñas pendientes de estos días y lo hago de la mano de la editorial @edicionesmaeva con una autora que no conocía y que me ha sorprendido gratamente.
El libro nos cuenta la historia de Olivia, una joven universitaria amante de la historia del arte que vive bajo la admiración de este último y de su abuelo, con quien vive en una especie de estudio o anticuario, por encima de todo.
Es una chica decidida y precisa, que termina todo cuánto empieza y con una serie de ideas demasiado realistas y claras, para la edad que tiene. Quiere casarse, tener su familia y ganar la estabilidad emocional que añora junto a su pareja con la que apesar de llevar un año, no parece encajar al cien por cien.
Un día, por casualidades de la vida conoce a un chico en el anticuario de su abuelo y juntos descubren un cuadro de la famosa pintora Valeria Sans, una joven artista que decidió dejar el amor, a su familia y prácticamente toda su vida por seguir su pasión y cumplir un sueño que distaba mucho por aquel entonces de convertirse en futuro próximo.
Estamos situados en España en 1970.
Aquí, es dónde realmente empieza la historia desde mi punto de vista, ya que se van intercalando las dos vidas de estas dos grandes mujeres movidas por el mismo amor al arte pero con realidades tan complejas y distintas como pueden ser la luna y el sol.
Esta segunda, se desarrollará en pleno siglo XX en París.
La vida de Valeria, está teñida de pasión y huidas, demasiadas veces empezando de cero, pero también muchos sueños.
A ambas chicas les ata el sentimiento de triunfo. Quieren él éxito que anelan bien por llevar su vida a algún punto, o bien por demostrar que también las mujeres, a pesar de las dificultades, son grandes artistas.
Nos adentra además en las vidas de grandes pintores de la historia como Picasso haciéndoles partícipes directos de la vida de Valeria, con conversaciones y diálogos.
Es un libro que se lee rápido y que tiene mucho de donde tirar. También es autoconclusivo.
Me ha tenido enganchada hasta que lo he terminado 🥰
Una historia contada en dos épocas diferentes pero con el nexo en común de tratar sobre esas mujeres artistas que siempre han sido relegadas a un segundo plano dentro de la concepción masculina del arte en cualquiera de sus facetas. Esas mujeres que aún a sabiendas en algunos casos de que no era lo políticamente correcto en su época, llegaron a desafiar el sistema y engrandecieron con su arte el panorama cultural y a pesar de todo fueron relegadas a la sombra.
Entre la Barcelona post franquismo y el París bohemio que renace tras el final de la Primera Guerra Mundial, Tánia Juste teje una historia de mujeres que intentarán salir adelante en un mundo que les niega la posibilidad de demostrar sus capacidades.
Con unos personajes entrañables y bien cuidados en su dimensión temporal la historia de Amor al arte combina lo ficticio con los personajes reales que vivieron épocas dispares pero donde las corrientes culturales dejaron grandes referentes: de Picasso a Gertrude Stein o Kiki de Montparnasse. Con un estilo narrativo a veces pausado y siempre coherente con la historia que se cuenta y que se centra sobre todo en los anhelos y esperanzas de sus protagonistas principales: Valeria y Olivia, y que supone también una apertura en lo social y lo personal para las mujeres.
Junto a todas las referencias y situaciones artísticas y culturales de ambas épocas hay un buen trabajo de documentación histórica en la que los acontecimientos importantes que marcaron la sociedad encajan a la perfección con los personajes de la novela.
Tenemos dos historias interconnectadas en dos épocas diferentes. La primera en el París de 1925 donde Valeria, artista y modelo, pinta su autorretrato. La segunda se desarrolla en Barcelona durante el año 1974, Olivia está a punto de licenciarse en Historia del Arte y ayuda a su abuelo, anticuario, a vaciar el piso de un marchante de arte recientemente fallecido. Allí se encontrará con el autorretrato de Valeria y, fascinada, se pondrá a investigar más sobre esa pintora desconocida y durante el proceso dará un vuelco a su vida.
Sentimientos encontrados con este libro. Lo comencé a leer a los pocos días de recibirlo e hice lo que muy pocas veces he hecho, abandonarlo. Había leído unas cincuenta páginas y no estaba conectando nada de nada con la historia, es más, sentía que me estaba provocando un bloqueo así que decidí dejarlo para más adelante.
Y esta es la prueba de que hay que darles oportunidades a los libros aunque de buenas a primeras no nos estén encantando. Lo retomé y sorpresa, he disfrutado muchísimo de él. La englobaría dentro de la novela de ficción histórica (sabéis que no es mi genero para nada) donde las vidas de Valeria y de Olivia poco a poco se van entremezclando.
Obviamente ellas dos son los personajes principales, dos mujeres con vidas totalmente diferentes y en épocas diferentes. Diría que Olivia aprende mucho del camino de la artista e incluso la ayuda a sanar emocionalmente. Valeria me ha encantado (me ha recordado un poco a Evelyn Hugo), es fuerte y lucha por ella misma y por su vida, no le da miedo hacer lo que haga falta para vivir de la forma que quiere.
Por otra parte tenemos a Olivia, un personaje joven, dulce y muy inocente involucrada en una relación con un hombre muy tóxico. Literalmente me he pasado parte de la novela pensando "por favor, mándalo a freír espárragos de una vez", pero necesita sacar un aprendizaje de esa relación.
Toda la historia tiene un mensaje de empoderamiento femenino muy guay y que me ha hecho identificarme con ambas. También me ha encantado leer todas las referencias y partes de las vidas de pintores que en su momento estudié y me fascinaban.
Mi nota es un 4.25/5 ⭐⭐⭐⭐⭐. Si os gusta el arte y las protagonistas femeninas con mucho carisma, os va a encantar. Ah, y si os gusta la pluma de Carlos Ruiz Zafón, dadle una oportunidad.
Un recorrido por el París bohemio de los años 20 y la Barcelona de los 70. Mujeres que luchan por sus sueños.
El libro es una pequeña lección de historia del arte, desde una perspectiva mas emotiva de lo que acostumbramos.
A partir de ahora, mirare las obras de arte con otros ojos, porque ya no solo influye la época, sino el momento personal del pintor, sus sueños y sobre todo sus sentimientos
Li poso 3 estrelles pel valor que té un llibre que reivindica dones artistes. Però m'ha semblat pedant, ple de tòpics, incoherent i previsible. No se li pot negar una gran feina de recerca, i tota la part històrica de principis del segle XX és un recordatori interessant (la dels anys 70 no massa),però la novel.la és fluixa.
Una historia sencilla, bien relatada y que engancha al lector. A pesar de su sencillez, su mensaje es poderoso, ya que revisa la escasa notoriedad de las mujeres artistas en la historia del arte, especialmente en el siglo XX.
Menys relat al voltant de fets històrics que a l' anterior novel·la de l' autora que vaig llegir, L'Hospital dels pobres, i més "amorios" Per tant, menys interessant. Tot i així, capta força bé els escenaris de la bohèmia parisenca de principis del segle passat.
La autora logra unir perfectamente los universos de dos épocas distintas. Un libro que te hace soñar con vivir en el Paris de principios del siglo XX mientras que haces introspección en ti misma.
Art d'avantguarda, la reivindicació de la dona en la història i Barcelona fan d'aquest llibre una meravella. Fàcil de llegir, amb salts en el temps i dues dones que et fan gaudir de l'art.
El argumento, ni fu ni fa... pero me ha gustado leerlo porque me ha descubierto a muchas artistas mujeres de la época de las vanguardias que no conocía y me han fascinado
4,5 ⭐️ El títol d'aquesta novel·la dóna moltes pistes del que t'hi trobes. Hi ha molt d'amor de tota mena, el convencional i el que trenca esquemes, el més passional, el rutinari, el més honest i el més mesquí. També parla de grans artistes coneguts mundialment del segle XX i d'altres que han estat silenciats. En definitiva, aquesta lectura eixampla la mirada i enfoca tot allò que se situa als marges, allò que sovint costa de trobar. Per tant, considero que "Amor a l'art" és una bona troballa. Descobriu-lo!
Premi Prudenci Bertrana 2021. La Barcelona del final del franquisme i París dels anys 20 s'encavallen quan Olivia, llicenciada en Història de l'Art, investiga la vida d'una pintora (fictícia) que es belluga en els cercles propers de Picasso, Matisse, Braque i Apollinaire.
Una novel·la distreta, gairebé juvenil, que creia que m'agradaria molt més del que ho ha fet.